Un procedimiento complicado

La Voz

PONTEVEDRA

Las pintadas son uno de los tipos de suciedad urbana más difíciles de eliminar, precisamente porque se hacen con la intención de perdurar en el tiempo. Las técnicas que emplean los servicios de limpieza para su retirada son a base de granalla y/o agua fría o caliente a presión emitida por aparatos hidrolimpiadores, productos abrasivos, productos químicos, detergentes y decapantes. El uso de un procedimiento u otro está en función del material, la sustancia con la que se haya pintado y la calificación del edificio afectado. En el caso de monumentos o inmuebles especialmente protegidos, la limpieza es mucho más complicada y delicada para no dañar la fachada. Existen también ciertos productos químicos antipintadas que facilitan la limpieza de grafitos reincidentes sobre un mismo espacio ya tratado. El mobiliario urbano, bancos, farolas, señales de tráfico, tampoco se salvan de la acción de los grafiteros, que en Pontevedra ni siquiera han respetado las obras artísticas de A Illa das Esculturas.