Reportaje | La venta de pescado atrae al turismo de Sanxenxo La Cofradía de Portonovo solicita un modelo de grada para los visitantes que se acercan hasta las subastas atraidos por los gritos singulares de las pescantinas
07 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ortonovo es invadido metafóricamente todos los veranos por miles de personas ociosas que aspiran a disfrutar de sus playas, su clima, sus noches y su gastronomía. Las calles empinadas de esta villa de historia pesquera están repletas de mesas, en donde los turistas pueden disfrutar de las tradicionales raciones, cuyo protagonista es el pescado más fresco de la ría. La cofradía de pescadores de Portonovo ha propuesto a la Consellería de Pesca y Asuntos Marítimos una solución que permita conocer un trabajo, en ocasiones, subestimado. La proposición consiste en facilitar la estancia a los visitantes que deseen conocer la lonja mediante un modelo de gradas en el que la gente se pueda acomodar sin que se entorpezca el trabajo y no causen problemas, tanto a la clientela que compra como a la que vende. La idea ha sido copiada de diferentes lonjas del Mediterráneo, donde ya se ha puesto en práctica y el resultado ha sido positivo. Hasta 200 turistas José Antonio Gómez Castro, patrón mayor de la cofradía de Portonovo, afirmó que «esta situación se repite durante una gran parte de los meses del año, debido a excursiones organizadas por hoteles y agencias de viaje, que en ocasiones nos desbordan en afluencia, llegando incluso a coincidir cuatro o cinco autobuses con más de doscientas personas procedentes de toda la Península». La cofradía de Portonovo se caracteriza por que sus barcos salen a faenar todos los días, y según las palabras de su patrón mayor: «esto supone una mayor calidad en la mercancía, aunque por otro lado, el precio va a ser mayor». Además, Gómez Castro entiende que la gente no lo comprenda, porque «el precio al que se vende el pescado en las lonjas varía mucho del que hay en las pescaderías, mercados o plazas. Además no puede ser el mismo precio el de una merluza de hace tres días que el de una recién capturada, aunque la diferencia entre ambas no sea perceptible a la vista». El turismo y la pesca han convivido en Portonovo durante más de veinte años y la intención de la cofradía es que se mantenga. Una flota con tradición La flota de este gremio consta de cuarenta barcos de pesca artesanal y quince navíos de litoral, la cual supera en un 28% los treinta años de vigencia, una edad más que recomendable para pensar en la jubilación. Dicha maquinaria es manufacturada por 153 tripulantes y 60 armadores, de los cuales un 60% estarán en edad de jubilarse en el año 2006. Para realizar la faena diaria, la cofradía cuenta con una fábrica de hielo, que tiene un límite de producción de diez toneladas diarias, y que, en su opinión, es insuficiente. La cofradía de Portonovo está en un proceso de modernización, tanto en la captura de la pesca, el etiquetado o envasado del mismo. La iniciativa más vanguardista consiste en la televenta por Internet, con lo que se multiplicaría el número de compradores potenciales. La lonja de Portonovo permanece abierta 24 horas, comenzando el programa de subasta entre las siete y las ocho de la tarde, dependiendo del horario de verano o invierno. En la actualidad la cartera de compradores ronda los 150, siendo el 30% de Galicia.