Son cerca de 40.000 metros cuadrados donde la compañía proyecta instalar la papelera El gobierno local responde con la Ley de Costas a las críticas del dirigente de la CEP
20 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l gobierno de coalición BNG-PSOE aprobará en el próximo pleno la solicitud formal a la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente de revocación parcial de la concesión de los terrenos de Ence en Lourizán. En concreto, el Concello propone la reversión como zona de dominio público marítimo terrestre de, aproximadamente, 38.750 metros cuadrados ocupados por las balsas de decantación 1, 2, 3 y 4, que la compañía pastera pretende desecar y rellenar para instalar en esa superficie la planta de papel tisú. La nueva depuradora de tratamiento de efluentes de Ence, en construcción, supondrá la eliminación de estas balsas y la compañía tiene en trámite un proyecto de recuperación de las mismas para ampliar sus instalaciones industriales, lo que según el Ayuntamiento implicaría una modificación sustancial de la concesión. El gobierno local, con el aval de los informes de los técnicos municipales, argumenta que «una vez entre en funcionamiento la nueva planta de tratamiento de efluentes, los terrenos ocupados por las cuatro balsas dejarán de tener utilidad para el actual proceso industrial» y reclama «la extinción parcial de la concesión» para la «plena recuperación, protección y restauración de ese espacio incluido en el dominio público marítimo terrestre». En su solicitud a la Dirección General de Costas el Ayuntamiento acompaña anteriores informes y alegaciones municipales contra el proyecto sectorial de Ence y particularmente las formuladas contra la declaración de innecesariedad de la totalidad de los terrenos del complejo industrial demandada por la compañía pastera ante el Ministerio de Medio Ambiente. Réplica Por otra parte, el alcalde, Miguel Fernández Lores, y la concejala socialista, Teresa Casal, respondieron ayer «con la ley de Costas en la mano» a las críticas del presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, contra el gobierno local por su rechazo a instalación de la papelera en Lourizán. Utilizando la misma terminología que el líder de la patronal, Casal indicó que «la blasfemia es un pecado y el pecado es no cumplir la ley, como pretenden Ence y la Xunta». El alcalde, a su vez, señaló que «o que está defendendo o Concello é a legalidade vixente, tanto urbanística como medioambiental, independentemente de que haxa un posicionamento político do goberno local no que aspiramos a recuperar a ría e ter un crecemento sostentable». Frente a eso, Lores afirmó que lo que parece defender Fernández Alvariño es «a lei da selva».