Diputación y Gobierno perderán el control que ejercen actualmente sobre media Pontevedra y, en concreto, sobre las calles más importantes para el tráfico rodado en la ciudad. De acuerdo con las propuestas en curso en el M-4, el Ayuntamiento asumiría al fin calles como Fernández Ladreda, la avenida de Vigo o la avenida de Lugo, actualmente en manos de Fomento. El departamento que dirige la ministra Magdalena Álvarez se quedará, sin embargo, con la avenida del Uruguay para dar continuidad a la carretera nacional 550 que atraviesa Galicia de norte a sur. Carreteras que son calles Si Fomento puede perder buena parte de su actual poder en Pontevedra, la Diputación no le irá a la zaga. Calles tan importantes como Fernando Olmedo, Santa Margarita, la rúa de A Seca, Conde de Bugallal, avenida de Buenos Aires (hasta el puente del ferrocarril), la subida a Castelo (en Lérez) o el acceso a la estación Fitopatológica do Areeiro pasarían al Ayuntamiento. Previamente, algunas de ellas serán arregladas o, en su caso, urbanizadas. No obstante, la tarea no resultará sencilla. En algunos casos, como la carretera de Ourense, se desconoce hasta dónde llega realmente el dominio de Fomento. En el caso de la Diputación, hay calles con tres situaciones diferentes, según los tramos.