Entrevista | Antonio Torres «Creo que hay más trabajadores en Pontevedra que los funcionarios y los profesores, pero aquí parece que si se fuera el complejo industrial, hasta les quitarías un problema»
19 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ntonio Torres, vocal del comité de empresa de Elnosa, por la candidatura de UGT, decidió ayer darse de baja en esta central, tras quince años de afiliación y una intensa actividad sindical. -¿Es cierto que han surgido problemas entre los delegados y afiliados de UGT por la indefinición que mantiene la dirección comarcal con Ence? -Tan cierto como que en este momento iba a coger el teléfono para darma de baja en el sindicato. Estamos muy descontentos, pero de momento esta ruptura es una decisión personal. No sé lo que harán mis compañeros, aunque me imagino que detrás de mi irán más. -Pero, tras quince años de afiliación sindical, ¿qué le ha llevado a dar este paso? -Me siento indefenso con este sindicato, que se supone que es de trabajadores, de todos, no sólo de los funcionarios, ni de los compañeros de Ensino. Pero tanto la ejecutiva comarcal como la propia FIA (Federación de Industrias Afines) llevan demasiado tiempo sin definirse. Es más, creo que lo que pase con el Elnosa y con Ence les da igual; hasta parece que les quitarían un problema de encima. Por el contrario, veo que otros sindicatos sí se están mojando. Es paradójico que cuando se quemó una nave en el puerto de Marín hubiera quien se lamentara de los puestos de trabajo que se habían frustrado, pero de los 184 de la papelera, fijos y estables, nadie se preocupe. -Tras su marcha de UGT ¿tiene previsto darse de alta en otro sindicato? -No lo sé, lo estoy madurando. Aunque trabajando en una empresa de las características de Elnosa es importante que detrás te respalde un sindicato. -¿Entonces, hasta ahora lo hacía UGT? -Sí. En los tiempos más difíciles me sentía bastante más respaldado que ahora. -¿Cuál es su visión de Pontevedra? -Me preocupa. Creo que estamos creando una ciudad casi exclusivamente de servicios y que sueña con utopías. Ahora ha salido otro colectivo ecologista que quiere regresar a los años 60. ¿Pero sólo del puente de A Barca hacia abajo? ¿Qué ocurre con las Xunqueiras de Alba, con Orillamar, con el colegio Atlántico o el estadio de la Juventud, los terrenos de Tafisa...? El progreso trae otras cosas, pero los ecologistas no renuncian a sus coches, a sus discos compactos... Hay tres mil personas que viven de Ence y gastan aquí y si dejarán de hacerlo, otros ya no estarían tan contentos.