Una hinchada de Primera

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería El fuerte calor que padeció Pontevedra el domingo no fue suficiente para apartar a los aficionados de las gradas de un viejo Pasarón que vibró con el título de liga

17 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las previsiones del club, que hablaban de una afluencia de más de 6.000 aficionados, se quedaron muy cortas. Los futboleros pontevedreses prefirieron sacrificar unas horas de sol y playa para poder estar al lado de su equipo. Al final, el esfuerzo valió la pena y los seguidores obtuvieron la grata recompensa de saborear el primer campeonato de liga de Segunda B de la historia de la entidad. El público lo pasó en grande desde la consecución de los goles de Aguilar y Javi Rodríguez. La ola, que se hizo famosa en el Mundial de México 1986, no tardó en llegar y grandes y pequeños gozaron a lo grande en las gradas de Preferencia, Tribuna y Fondo Norte. A partir de ahí, fiesta rachada. Los cánticos se sucedieron mientras los minutos transcurrían hacia un pitido final que provocó el delirio. La gente se lanzó al campo a por sus ídolos. Después de los abrazos y los preceptivos saltos de alegría sobre el césped, los más jóvenes comenzaron a preguntar por la suerte que había corrido el eterno rival. Las caras de felicidad se tornaron en momentánea decepción al conocer que el Mallorca había remontado el 0-2 frente al Español. La afición suspira por un derbi oficial en Segunda A. Ya circulan algunos cánticos al respecto: «El año que viene, el Celta a Pasarón...». En la sala de prensa era prácticamente imposible escuchar al técnico del Racing Luis César por el tremendo griterío que había fuera. «Que salgan, que salgan», boceaban los aficionados mientras golpeaban al unísono las vallas de publicidad de la esquina de tribuna. La fiesta se trasladó luego a las zonas de marcha. Más de uno tendrá una buena resaca. Una joven aficionada esperó más de una hora para fotografiarse con Paco Bazán.