TRES EN RAYA | O |
11 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EN TIEMPOS en los que abundan los vagos televisivos, amigos del dinero fácil a base de exclusivas y montajes, y con la amenaza de una querella en la punta de la lengua, es reconfortante descubrir que aún quedan profesionales como la copa de un pino. Eficientes y dedicados como esos policías locales que no sólo se pararon en lo anecdótico de detener a un posible camello sino que fueron más allá. Pusieron su empeño y se desplazaron a O Grove para echar abajo un punto de venta de droga. Ahora sólo falta que la faena la remate un juez.