En directo | La campaña electoral arranca tímida en Pontevedra Veinte minutos bastaron para que los candidatos dejaran su huella en una gélida noche en la que algún ex se mantuvo fiel a sus siglas políticas
27 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ría hasta el tuétano. Así empezó a las doce en punto de la noche del jueves la campaña del 14-M en Pontevedra. Le falta calor político. Quizá sea el recuerdo de las todavía recientes elecciones municipales, pero a las actuales les falta chispa, aunque Pontevedra sea la patria chica del aspirante a la Presidencia del Gobierno. No lo ve así José Benito Suárez Costa, político, pero sobre todo flamante marido de la todavía ministra de Sanidad, Ana Pastor, a su vez, radiante candidata popular por esta circunscripción. «A mí la campaña me encanta, vamos todos juntos (...) Es cuando más me divierto», afirma amable el ex concejal pontevedrés y actual alto cargo en la Xunta. Su orgullo no es de extrañar. Hace tiempo que el partido de la gaviota no pegaba en Pontevedra un cartel tan lucido como el de su señora. Ana Pastor ha heredado de su mentor político la cabeza de lista de una circunscripción que desde la tercera legislatura, y vamos para la octava, copaba Mariano Rajoy. Y claro, al aspirante a ocupar la Moncloa no le sientan tan bien los colores pastel como a su delfina. «¡Qué guapa estás!», le alabó una simpatizante. «Me siento muy orgullosa de ser la número uno de la provincia (...) Lo soy gracias a todos vosotros y a uno que está ahí, que es Mariano Rajoy». La plaza del Teucro vibró, no tanto por el calor de su mensaje ni por la concentración de populares, que la hubo, sino por los ecos del Obradoiro, que se transmitían desde una pantalla gigante y por el ritmo tecno con que concluyó este primer mitin. «Sólo creo en un galleguismo, el de los hechos»; «Mariano puso su cara [cuando el Prestige] y casi se la rompen»; «Cuando hubo que arrimar el hombro, unos trabajamos y otros [BNG] se convirtieron en los reyes de la pancarta, del insulto (...) Muestran una intolerancia absoluta y no nos van a callar». Son, utilizando el argot radiofónico, algunos cortes de su intervención. Pero para sonado, el que dedicó al PSOE: «Su programa se resume en dos palabras [¿impre zionante?] Carod Rovira (...) ZP, ¡Zi, Pazqual!» «Pazqual Margall!, le coreó un espontáneo desde un bar. Pero si la imagen de Pastor no es la habitual, la del líder del PSOE, no digamos. Es el mismísimo ZP. «Estas son unas elecciones presidencialistas», respondió Antón Louro, acompañado de sus más fieles seguidores. Arrate Varela estaba entre ellos, como Juan Luis Pedrosa, en el PP. «¿Estaba Rivas?», interrogó un malévolo socialista. (...) Tanto los del puño y la rosa como los del BNG se disolvieron en seguida. Sus cabezas de cartel estaban a mucha distancia. Eso no amilanó a Carmen Dasilva, quien no dudó en arrarcarse como mitinera, ¿Calentándose para el Congreso?