Primero, descontaminar el motor

La Voz

PONTEVEDRA

?ualquier ciudadano que quiere dejar de pagar el impuesto municipal de circulación tiene la obligación de dar de baja el vehículo ante la Dirección General de Tráfico. Hasta ahora bastaba con solicitar dicha baja, sin necesidad de informar sobre el futuro del coche. Así, proliferan en las ciudades los turismos abandonados y en las zonas rurales auténticos cementerios de coches. Ahora, para conseguir la baja de tráfico es obligatorio contar con un «certificado de destrucción», que es que facilitarán exclusivamente las empresas autorizadas, en el caso de Galicia, por la Consellería de Medio Ambiente. Esos centros autorizados son instalaciones que cumplen todos los requisitos que marca la ley para poder dar un tratamiento ecológicamente correcto a los coches, según la asociación española para el tratamiento medioambiental de los vehículos fuera de uso. Se trata de una entidad nacida por acuerdo de las asociaciones que representan a los principales sectores involucrados en la cadena de tratamiento de los vehículos al final de su vida útil. La primera operación a la que se someterán los vehículos será la descontaminación, es decir, la separación o extracción de los fluidos y otros elementos peligrosos. Al ser un servicio gratuito para el usuario, la empresa de desguace podrá revender las piezas útiles o la chatarra.