La Xunta regula la compatibilidad de la papelera con el medio

M. Escauriaza PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Ence deberá presentar antes de las obras un aval de 200.000 euros como garantía La Universidad de Málaga evaluará anualmente el estado de la ría de Pontevedra

10 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?l proyecto sectorial para el asentamiento industrial de Lourizán, que promueve el Grupo Ence y que contempla una papelera de tisú y una nueva estación de tratamiento de residuos industriales, es compatible con el medio ambiente. Al menos, así lo acaba de declarar la Consellería de Medio Ambiente al regular las obligaciones de la compañía pastera con su entorno. La Dirección Xeral de Industria, Enerxía e Minas, inscrita al departamento que dirige Xosé Manuel Barreiro, publicó ayer en el Diario Oficial de Galicia los términos de la declaración de impacto ambiental del proyecto sectorial de Ence, tras analizar diversa documentación. Entre ella un informe de su homóloga de Avalición Ambiental que consideraba el mencionado proyecto «ambientalmente viable», siempre que se cumplan las condiciones que se establecen en la declaración publicada ayer. Medio Ambiente propone que se fije en 200.000 euros el aval provisional con el que Ence garantizará el cumplimiento de las medidas correctoras y responderá de la reparación de los posibles daños que se le pueda causar al medio ambiente con este proyecto. Controles Pero, además de garantías económicas, también impone a la compañía una serie de controles períodicos para garantizar su compatibilidad con el medio ambiente, tanto en el proceso de ejecución de las obras previstas como en la entrada en funcionamiento de las nuevas instalaciones. Asimismo, se establecen medidas correctores en el caso de que Ence dejara algún día el asentamiento industrial de Lourizán. Para la protección de las aguas, la declaración indica que los efluentes líquidos de la futura papelera serán tratados en la nueva estación de tratamiento. Pero agrega que Ence deberá evaluar anualmente la calidad del agua, la flora y la fauna de la ría, a través de un un estudio que realizará la Universidad de Málaga, amén de los controles periódicos que está obligada a realizar antes de verter sus efluentes líquidos a través del emisario submarino. El informe de impacto ambiental se fija asimismo en aspectos socioeconómicos, determinando que la compañía debe dar preferencia a la hora de cubrir los puestos de trabajo necesarios a personas de Pontevedra y su comarca, en la medida de lo posible.