«Huela profundamente...»

La Voz M. E. I. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

En directo | Los sentidos de un dignatario A Jorge Batlle le gusta el pulpo a la gallega y la empanada de zamburiñas, hablar con los periodistas sin trabas de seguridad y el olor de la fábrica de celulosa

05 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?a pituitaria del presidente uruguayo es muy suya. -Presidente, la empresa Ence ¿le ha dado garantías de que va a respetar el medio ambiente con la nueva planta que se va a instalar en Urguay? Le inquirió una periodista. -¿Y qué le parece a usted? ¿Qué le parece esta planta? A ver, huela profundamente. ¿A ver qué huele? ¿No olerá usted a marisquería?. A Batlle le llegaban efluvios de la carpa en la que posteriormente iba a servirse una comida privada para los más de ochenta invitados por Ence. Palabra de honor que allí ayer no olía. Ni a celulosa, ni a marisco. Era como el agua, pero con color. Y a lo que se ve también con sabor. Batlle y sus ministros, Fraga y sus conselleiros, los consejeros de la compañía, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Marín, los de la Diputación y la Cámara... (todos eran presidentes), dieron buena cuenta del pulpo a la gallega, la empanada de zamburiñas, la ensalada de lubrigante, el rollito Ence de lenguado y del milhojas. Pero a Batlle también le gusta hablar, aunque sea con periodistas. «Tranquilo, que ellos se entienden conmigo», tranquilizó a un miembro de su seguridad. Su gobierno colorado tiene claras sus obligaciones como responsable de enderezar la castigada economía uruguya. Por eso quizás mientras otros hablan de proyectos, su presidente habla de plazos para ver realidades. A su homólogo gallego le gusta su país. Allí se encontró en noviembre con sus primos. «Vinieron ¡trescientos! y en el hotel Victoria se asustaron. Pensaron -recordaba Fraga- que era una manifestación».