Quintillán dice que la única intención de los vecinos es echar a los gitanos

La Voz

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

24 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?e «enquina personal» y «alucinación conspiratoria», entre otros términos, calificó ayer el concejal de Urbanismo de Poio, Emiliano Quintillán, las graves acusaciones vertidas desde la Asociación de Vecinos de O Vao, que vinculaban la construcción del vial del poblado con intereses particulares del edil. Quintillán compareció ayer arropado por sus compañeros del gobierno local y aseguró que el único objetivo del colectivo que preside Carmen Esperón es desviar la atención sobre sus verdaderas intenciones, que pasan por expulsar definitivamente al colectivo gitano de O Vao. «O que realmente non queren son as vivendas sociais, que foi o único que se modificou no proxecto inicial -manifestó-. Teñen un egoísmo exacerbado. E o que non poden esquecer é que os xitanos son tan propietarios do chan como os paios e non se pode desviar a atención con cortinas de fume e con mala leite». Quintillán explicó que desde hace dos años no pertenece al Consejo de Administración de Sestimar, puesto que la empresa de la que era gerente en el puerto de Marín cesó su actividad. En lo que se refiere a su firma, Equisal, creada en el 2002, indicó que las oficinas están en régimen de alquiler. De esta forma, asegura que en el período transcurrido entre su participación en una empresa y otra no se produjeron variaciones en el proyecto del vial de O Vao, tal y como sugería la asociación. «Sempre foi calificada como travesía urbán, nunca como rúa e nunca se cambiou a estrada -matizó-. O único que se cambiou foi unha rotonda por un paso elevado». El concejal tuvo hueco hasta para la ironía: «síntome halagado da capacidade de toma de decisións que se me presupón, incluso con administracións que non son da mesma cor política». El nacionalista anunció que presentará una queja ante el Colegio de Abogados contra el letrado asesor de la asociación, Fernando Fidalgo. Y le exige que rectifique las «falsedades» vertidas por la presidenta, que éste apoyó en una rueda de prensa. «Enmerdar por enmerdar é deixar en evidencia a quen o fai», sentenció. En caso de que no se produzca esta rectificación, Quintillán asegura que iniciará acciones legales contra el abogado, «que debería saber que hai límites na ética profesional».