16 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
La cúpula de la Diputación marcó ayer distancias con respecto al último rifirrafe sindical en el que la CIG acusó al ex presidente de la institución. Xosé Cuíña, y al actual presidente, Rafael Louzán, de apoyar a Comisiones Obreras. Tanto Louzán como el vicepresidente Crespo dejaron clara esta postura. «Nas guerras sindicais -dijo este último- non queremos entrar. Hai xente dalgún sindicato que ten carné de partidos políticos. Que eu saiba os de CC OO non teñen carné do PP». Crespo negó asimismo el apoyo a CC.???OO. en O Deza.