Sobresaliente en rescates

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Testigo directo | Decimonoveno Congreso Nacional de Bomberos en Pontevedra Un accidente en una torre de treinta metros de altura... Una persona ahogándose en el Lérez... pruebas que demostraron la pericia de los profesionales contra el fuego

06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?ubir por la escalerilla de una torre de aproximadamente treinta metros de altura es algo relativamente sencillo, si el que lo realiza no padece de vértigo. Ascender por la misma estructura, rescatar a un accidentado y descender transportando una camilla es algo más complicado. Un grupo de bomberos de Pontevedra y Zaragoza, que participan en el decimonoveno congreso nacional que está celebrando en el Pazo da Cultura de Pontevedra, demostraron en el campo de Pasarón que son unos profesionales en lo que a salvar personas se refiere. El simulacro consistió en que dos individuos quedaban atrapados en unos aerogeneradores -una de las torres de iluminación del campo de fútbol- con riesgo de sufrir una descarga eléctrica. Los participantes demostraron que la evacuación se puede realizar de dos maneras: por la misma escalera de subida, si la camilla es lo suficientemente estrecha, o por el exterior de la infraestructura. «Es un sistema sencillo, sin filigranas», explicó un bombero. En el primer supuesto, la camilla es bajada por dos compañeros de profesión mediante otras tantas cuerdas, una para el soporte y la segunda como medida de seguridad. El accidentado, mientras dura el descenso vertical, permanece asido a la camilla por un arnés interior. ¡¡Problemas!!. ¡Las cuerdas son demasiado cortas! La víctima permanece en el vacío a unos diez metros de altura. Los bomberos optan por hacer el rescate en dos tandas. Las cuerdas son bloqueadas y, he aquí la parte con mayor riesgo, los anclajes se colocan nuevamente. Eso sí, de uno en uno para mayor seguridad, y el descenso continua. Este no es el método más habitual. Normalmente las camillas son demasiado anchas para bajar por el hueco de la escalera, por lo que tienen que ser evacuadas por el exterior de la torre y los encargados del rescate deben velar por evitar que la víctima se golpee con la estructura, como si estuviera protagonizando una película de humor absurdo. Motos acuáticas Si por la mañana fue tiempo de evacuación de altura, por la tarde le tocó a los rescates en las aguas del río Lérez. Allí, utilizando una moto acuática, bomberos de San Sebastián mostraron a los asistentes los pasos que se deben dar para evitar el ahogamiento de una persona. Fue una jornada espectacular la que ayer inauguro este congreso, que por primera vez se celebra en una localidad con menos de 500.000 habitantes. Y hoy le toca al fuego y a los rescates en derrumbes.