Granates en son de paz

La Voz

PONTEVEDRA

Praza da Ferrería Las peñas del Pontevedra animarán con nuevas pancartas y cánticos el partido de mañana ante el Celta, para el que garantizan un ambiente sano y alegre

06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

No es que se vayan a hermanar, ni a besuquear, pero las peñas del Pontevedra quieren que la normalidad impere en el partido que su equipo jugará mañana contra el Celta en Pasarón, en la Copa del Rey. La rivalidad se quedará en el campo, o eso pretenden los hinchas granates. Su Federación presentó ayer varias iniciativas para el encuentro, y algunas para más allá. Los seguidores del club de O Burgo van a estrenar en la cita varias lonas granates gigantes, y colgarán nuevas pancartas en las vallas del estadio. El contenido de los mensajes, eso sí, es algo que los hinchas más fieles del Pontevedra prefieren guardarse, aunque alguno avanza que esta vez no habrá aldeanismo que valga, y las pullas contra Vigo se quedarán fuera del campo: los carteles contendrán sobre todo mensajes de reclamación sobre el nuevo estadio, que parece que no llega. Además, los granates quieren que impere en buen ambiente: «No va a haber problemas ni en el recibimiento a las peñas del Celta ni en el ambiente. Nosotros queremos que todo el mundo se lo pase bien», dijo ayer el presidente de la Federación de peñas, Kiko González. Ya que hace veinte años que el Celta de Vigo y el Pontevedra no se enfrentan en una competición oficial, los forofos granates quieren celebrarlo como nunca. Para empezar, dos horas antes del partido, la hinchada local se concentrará en varios bares cerveceros de la plaza de A Verdura y de las Cinco Rúas. Después, justo antes del partido, que comenzará a las ocho y media, marcharán en procesión, cruzando el río, hasta el teatro de operaciones. Emoción Globos para hacer ruido, banderolas granates, confeti, nuevos cánticos... La afición del Pontevedra sabe bien que ante un equipo con el enorme potencial del Celta lo que cuenta es la emoción. Y, quién sabe, quizá consigan su objetivo. Las ganas, desde luego, no faltarán en las gradas de Pasarón