El curso sobre gestión de residuos arranca con críticas al plan Sogama
PONTEVEDRA
Un consultor medioambiental pide que «la basura no sea un problema, sino un recurso» Los expertos abogan por promover entre los ciudadanos la separación en origen
29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a Universidad Internacional Menéndez Pelayo inició ayer la tercera semana de cursos de otoño en Pontevedra con el seminario Residuos sólidos orgánicos: gestión y tratamiento, que arrancó con críticas al sistema Sogama, implantado en Xunta. Así, el director del seminario, Salustiano Mato de la Iglesia, vicerrector de Investigación de la Universidad de Vigo, señaló que Sogama se implantó debido a presiones económicas que impidieron el desarrollo de otras iniciativas mejores basadas en el compostaje. «Las plantas de compostaje en Galicia han tenido muchas trabas, y no por problemas ideológicos o técnicos, sino por guerras económicas», manifestó. Añadió que «hay lobbies económicos muy potentes que evitan que eso sea posible, hasta el punto de que incluso los políticos tienen complicado hacer una política ambiental mejor, aunque tengan voluntad». Contraproducente Por su parte, el consultor medioambiental Alfonso del Val también criticó el sistema Sogama, del que afirmó que es «contraproducente» y que «ni siquiera es rentable en términos económicos». Del Val subrayó que «las basuras no son un problema sino un recurso», aunque con el sistema actual se producen más residuos que recursos, «con lo cual hay un déficit de materia orgánica». Puso como ejemplo el plan de compostaje que se puso en marcha en A Illa de Arousa, donde se estableció un sistema de compost para reutilizar en el campo la materia orgánica. En cuanto al papel de los ciudadanos, los expertos sostienen que aún es necesario insistir, con campañas informativas, en la necesidad de separar en origen, y al tiempo demandaron mayor transparencia por parte de la administración Alfonso del Val señaló que los ciudadanos tienen cierta desconfianza de que la administración complete el proceso que comienza con la separación en origen. «Si el ciudadano ha hecho ese esfuerzo, y el ayuntamiento no le pone los contenedores adecuados, no tiene la conciencia clara de que esa separación sirva para algo y la campaña, por muy costosa que sea, no se completa», manifestó.