Reportaje | Los jardines de la rotonda de San Roque Pontevedra resucita uno de sus principales accesos con la habilitación de nuevas zonas verdes, que ganan protagonismo en su entronque con la Alameda
23 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ostó lo suyo, pero después de interminables meses, Pontevedra suavizó uno de sus principales accesos al centro urbano con la apertura de la nueva rotonda de San Roque. Si bien discutida en un primer momento como alternativa a la regulación del intenso tráfico en esta zona, el tiempo parece haberle dado la razón al equipo de gobierno. No sólo porque a pesar de los primeros temores la circulación en este complicado punto parece haberse aliviado -salvo a horas punta-, sino también porque la vista del conductor y del paseante agradece una actuación donde ha primado el interés por ganar para la ciudad una nueva zona verde, que supone además un entronque natural con los jardines de la Alameda. Dos aspectos llaman sobre todo la atención en el entorno comprendido entre las calles San Roque, Reina Victoria, Alameda y paseo de Colón. De un lado, la utilización en algunos parterres de la hiedra en lugar del césped y, por otro, la variedad floral que da vistosidad y colorido a estos nuevos jardines. La empresa Cesa Jardines fue la firma contratada por la concesionaria de las obras de la rotonda, Construcciones Crespo, para encargarse del ajardinamiento. El diseño de plantación y riego del ingeniero Juan Ramón Alonso fue realizado con base al proyecto previo del ingeniero municipal, Jesús Gómez Viñas. Su propuesta tuvo como ejes principales el potencial ornamental de este entorno, el contexto paisajístico y la capacidad de acogida de los usos. Es en la cuesta de San Roque donde se aprecia el novedoso uso de la hiedra como alfombra de los parterres. ¿Que por qué se escogió esta opción? Muy fácil, el césped acaba siendo utilizado como camino de peatones o excusado canino, mientras que la hiedra parece que da mayor recelo pisarla. Además el sistema de riego por goteo resulta más económico. En estos mismos parterres se instalaron arces, con el fin de dar sombra y conseguir un efecto de barrera visual entre la acera y la calle. Palmeras Si desde este punto dirigimos la vista hacia el paseo de Colón, destaca la ornamentación a base de palmeras Cordyline (de pincho). Su ubicación responde a otra prolongación natural, la de las palmeras que están situadas junto a la entrada del párking de la Alameda. Sobre el césped, flores de color rosa y amarillo y otra enredadera. El entronque con la Alameda se solucionó a base de pequeñas masas arbóreas y de arbustos que enlazan la perspectiva general entre este punto y Reina Victoria. Bosquetes de arces y pitas fueron las especies escogidas, junto a una plantación de azaleas. Y por fin, la rotonda central. Un espacio de césped adornado por tres arces y diversos conjuntos de flores (begoñas, petunias, lavandas y otras especies de temporada) para dar vistosidad al elemento principal de esta actuación. En este primer mes, ha sido la constructora la que ha llevado a cabo las tareas de mantenimiento. Ahora, el turno es para el Concello.