Jardines poco cuidados, basuras y hasta un poste abandonado

La Voz

PONTEVEDRA

Mientras se juega el partido de tenis entre las dos instituciones, el paseo marítimo sigue dejado en gran medida a su suerte y, a punto de iniciarse la campaña turística, no proporciona precisamente una imagen de ciudad cuidada. Un simple paseo por la zona permite encontrar algún surtidor de agua que sigue perdiendo líquido en la base, algún que otro poste tumbado y, sobre todo, maleza, mucha maleza, y desperdicios sin recoger. Escalera y rampa En el tramo que va del puente de A Barca a As Corbaceiras se segó últimamente parte de esta maleza. Pero allí ha estado varios días sin retirar. Por si no fuese poso, los jardines aparecen plagados de desperdicios y papeles para completar la imagen de abandono. Junto al poste que señala el kilómetro 120 de la carretera nacional 550 A Coruña-Tui, un árbol inclinado amenaza con irse al suelo en cualquier momento. Y los surtidores funcionan en general, aunque en algunos el chorro de agua tiene poca presión. La guinda la ponen las escaleras que bajan a la ría junto al puente de A Barca y la rampa próxima al Náutico, zonas donde crece la vegetación y se acumulan desperdicios. Todo ello, naturalmente, con el inconfundible hedor de las alcantarillas que aún hoy siguen vertiendo a la ría, pese a los numerosos planes de saneamiento prometidos y jamás cumplidos.