¿Final irónico?

La Voz

PONTEVEDRA

SUBLIME Carlos Blanco. Repartió a diestro y siniestro, con gracia y salero, en uno de los pregones más ocurrentes que se han leído en la ciudad del Ravachol. Su intervención prometía buenas risas y el actor gallego no defraudó. Los carnavales son días de ironía, de críticas socarronas, de pinchar y sacar punta, sobre todo a los políticos que nos gobiernan. Es nuestro consuelo. Pero de ahí a orientar el voto ¿O también era ironía?