«Teresa es nombre de alcaldesa»

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Sintonía renovada con un ligero toque a gaita gallega versión new age aderezada por 52 ovaciones en poco más de hora y media. Se arrancó Emilio Pérez Touriño después de una sonora invitación desde el fondo de un Teatro Principal que se quedó pequeño: «¡Échale huevos!». «No faltan, no faltan», respondió el secretario xeral del PSdeG para retomar en seguida al lenguaje políticamente correcto. Touriño se llevó diez aplausos entre menciones a la crisis del Prestige, interumpidas por simpatizantes empeñados en convertir el mitin en un diálogo amable con el secretario xeral. En todas las ocasiones salvo en una. Desde el centro del teatro una voz crítica con la acogida que el alcalde de A Coruña dio al Gobierno de Aznar en María Pita. «¿Y Paco Vázquez qué?», dijo una voz enfadada. Un aplauso que coincidió con la invitación a subir al estrado a Teresa Casal ensordeció la referencia al alcalde coruñés y salvó a Touriño de tener que hacer frente a una situación incómoda en pleno baño de masas.Le tocó el turno a la candidata (17 ovaciones), a la que le faltó la fuerza mitinera de Touriño y Zapatero. La que le restó pronunciar un discurso leído. Sin embargo, Teresa Casal se metió en el bolsillo a la concurrencia con un discurso con guiños feministas. «Somos as que sabemos administrar, porque estamos cheas de sentido común», dijo la candidata sin especificar si tal virtud era exclusiva de su sexo.José Luis Rodríguez Zapatero, quien tuvo un momento de especial afecto con Roberto Taboada, con el que se fundió en un abrazo después de preguntarle varias veces si se encontraba bien. Zapatero (25 sonoras ovaciones) demostró que la veteranía es un grado, aunque despertó algunas risas maliciosas cuando después de alabar a la candidata dijo: «Me ha convencido con su discuros, y ahora que lo oigo tengo que decir que Teresa en nombre de alcaldesa». Ahí Lores juega en desventaja.