«¿Qué terremoto?»

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTE CALDELAS

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

28 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La tierra escogió el peor día para temblar. Si la sacudida de 3,2 grados en la escala de Richter que sufrió Ponte Caldelas en la madrugada del día 28 pretendía ser un aviso de algo, nadie allí parece habérselo tomado en serio. Apenas una hora después de que el calendario autorizase las bromas del día de los Santos Inocentes, el Instituto Geográfico Nacional certificaba que el terremoto que pocos habían sentido era una realidad constatada por los sismógrafos del centro dependiente del Ministerio de Fomento. Pese a que desde el Instituto Geográfico Nacional subrayaron que el temblor pudo percibirse a varios kilómetros del epicentro, en localidades como Vigo o Pontevedra, ayer en Ponte Caldelas las reacciones eran distintas. «¿Qué terremoto?», fue la respuesta más común en la localidad. Las noticias del temblor fueron atribuidas por no pocos a un bulo que un grupo de bromistas habían hecho correr por el pueblo siguiendo la tradición de bromear a costa de la credulidad de vecinos y amigos el 28 de diciembre de cada año. En el bar El Puente, un hombre reconoció que había renunciado a comentar el suceso por miedo a que lo tomasen por inocente víctima de algún ingenioso bromista. Según los datos del Instituto Geográfico Nacional ayer sufrieron la misma inocentada en Lucar (Almería), Bullas (Murcia), Ruidera (Ciudad Real) y Ogijares (Granada).