El Año de Alexandre Bóveda

Elena Larriba elena.larriba@lavoz.es

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

El Concello de Pontevedra dedicará el 2003 al insigne galleguista para conmemorar institucionalmente el centenario de su nacimiento

25 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras Castelao y Sarmiento El 2000 fue el Año de Castelao, el 2002 el Año de Frei Martín Sarmiento y el 2003 será declarado por el Concello de Pontevedra como Año de Alexandre Bóveda. Así lo han decidido el BNG y el PSOE. Ambos grupos aprobarán el sábado, en el pleno municipal, una moción conjunta para conmemorar institucionalmente y con todos los honores el centenario del nacimiento de uno de los principales artífices de la organización política del galeguismo y de la elaboración y tramitación del primer Estatuto de Autonomía de Galicia. Por contra, un día antes -el viernes- el pleno de la Diputación rechazará, por la oposición del PP, el nombramiento de Bóveda como hijo adoptivo de la provincia, propuesto por el Bloque. Memoria restituida Restituir la memoria de Bóveda fue una de los primeras iniciativas de los nacionalistas nada más acceder al gobierno municipal. En diciembre de 1999, el Concello le nombró hijo adoptivo y le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad a título póstumo. Su intensa y estrecha vinculación humana, familiar y profesional con Pontevedra, su compromiso con Galicia y su dimensión personal y política le hicieron merecedor de aquel homenaje. Y con los mismos argumentos, el Ayuntamiento organizará a lo largo del 2003 un programa específico de actividades, en posible colaboración con otras entidades e instituciones, para seguir recuperando la memoria de Alexandre Bóveda, divulgando su vida y su obra. De 1927 a 1936 Alexandre Bóveda nació en Ourense en 1903 y se trasladó a Pontevedra en 1927 para desempeñar el puesto de jefe de contabilidad en la Delegación de Hacienda. A partir de ese momento, participa activamente en una de las etapas más fecundas de la historia local, en la que nacieron importantes proyectos culturales, científicos y políticos, como el Museo Provincial, la Misión Biológica, la Caja de Ahorros ­-de la que fue primer director-, la Coral Polifónica y el Partido Galeguista. Durante la República, desarrolló desde aquí una intensa actividad política, asumiendo un papel destacado en la elaboración del Estatuto del 36. Después del levantamiento militar del general Franco, Bóveda fue condenado a muerte y fusilado en A Caeira el 17 de agosto de 1936, tras un consejo de guerra celebrado en el Palacio de la Diputación. Unido a Castelao La ciudad de Pontendra unió a Bóveda y a Castelao. Mantuvieron una fraternal amistad y juntos participaron en todos proyectos sociales, culturales y políticos de aquella prósopera etapa local. Estas fueron las palabras escritas por Castelao en semblanza de su amigo Alexandre: «Nel víase o futuro de Galicia; por iso o asasinaron inicuamente, pois nel matábanlle a Galicia o seu gran organizador, o que lle sabía dar formas prácticas ó seu lirismo patriótico».