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Mercedes Escauriaza mercedes.escauriaza@lavoz.es

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Radio Voz Pontevedra se reencontró con las ondas en un debut de lujo en el que se habló desde el síndrome postvacacional al avión privado más famoso del mundo

02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Impresionante Así, en una palabra (o en dos que diría del ex diestro de Ubrique) fue ayer el debut de Radio Voz Pontevedra, que se reencontró con las ondas en un entretenido programa matinal, de 9 a 12 horas, conducido por Alfonso González, y que muy pronto ampliará su franja horaria. Ayer seguro que más de un oyente _entre ellos, yo misma_ se sintió identificado con eso llamado síndrome postvacacional. Pero, como para todo hay receta, nada como la que dio José Gustavo Arca Silva: ser positivo, o lo que es lo mismo, a mal tiempo buena cara y pensar que si la vuelta al tajo es dura, peor es no tener con qué ganarse los garbanzos de cada día. Este psicólogo, que durante años ejerció en Barcelona, dijo, además, que en Pontevedra el dichoso síndrome se da con menor frecuencia que en la ciudad condal. ¿Por qué será? Peatonalización A lo mejor es por eso. A mejor calidad de vida, la gente está más relajada. Bueno, siempre y cuando vivan en el centro de la ciudad y no sean profesionales del volante. Porque, según el reportaje radiofónico elaborado por Sonia Rivero y Gemma Martínez, los taxistas, repartidores y profesores de autoescuela están de los nervios. O sea, que son potenciales clientes de Arca Silva. Viajar A quien seguro que le afecta el síndrome postvacacional es al periodista Jorge Alonso. No es por ser gafe, pero es que después del viajecito que se ha pegado con el cantante más ¡hey! con el que viajó en su avión privado (el Pájaro Loco, creo que se sigue llamando), no es para menos, aunque se tuviera que descalzar, cual Mohamed, para no ensuciar la delicadísima moqueta. El bueno de Alonso hasta estuvo con Julio Iglesias en su residencia del sur y, por lo que contó en Radio Voz, la casita de verano debe ser como el complejo de la Moncloa, porque por ella pululan parte del millar de personas que trabajan para el cantante español más internacional. Al medievo Pero como las penas con pan son menos, (y si no qué se lo digan al autor de la Vida sigue igual, quien, se me olvidaba, está recuperando su facenta de compositor y pronto sorprenderá a sus fans con el disco que prepara), el concejal de Cultura, Luis Bará, no es que vaya a repartir maravedies, no. Sólo está calentando motores para que el que quiera apuntarse a la Feira Franca se lo pase de lo lindo en ese viaje al medievo. Para hacer boca, ayer hubo ensayo de danzas de época.