Vacaciones pagadas

María Conde | Araceli Iglesias maria.conde@lavoz.es

PONTEVEDRA

XURXO BLANCO

Un vendedor de la ONCE reparte entre vecinos y turistas de Portonovo 600.000 euros, al distribuir cincuenta cupones del número 20.495, premiado el lunes

13 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Turistas con suerte A varios turistas que han escogido Portonovo como destino vacacional la estancia les va a salir gratis. Y es que desde la noche del pasado lunes son millonarios (si hablamos de las antiguas pesetas, con los euros es mucho más difícil). Mientras en esa jornada se dejaban los cuartos en el mercado de Portonovo, los visitantes aprovecharon para comprarle a José Ángel Oubiña Peón varios cupones de la ONCE, en concreto los que llevaban el número 20.495. Y la fortuna hizo que ayer se levantasen mucho más contentos. Como ellos, otros vecinos de Portonovo, compradores habituales de Oubiña durante todo el año y abonados a la terminación del 5. En total, el vendedor ha repartido 600.000 euros (cien millones de pesetas) correspondientes a 50 cupones. «Está muy repartido -como se suele decir-. Yo conozco a cinco o seis personas que me compran habitualmente y a alguno incluso le avisé yo del premio. Es una pasada que haya caído tanto dinero». Estreno Oubiña señaló que es la primera vez que resulta premiado el número que vende. «Antes había dado algunas terminaciones de dos o tres números, pero me alegro de que por fin mis compradores hayan tenido suerte», comenta. El vendedor no se quedó con ningún cupón, «pero no me importa, me siento afortunado igual por repartir suerte». De momento, tampoco ha recibido «recompensa» de los agraciados, «pero no estaría mal». Festival Folclórico Mientras los afortunados celebraban su buena suerte en Portonovo, en la ciudad del Lérez la atención estaba en las actuaciones de los grupos participantes en el Festival Internacional de Folclore. Siete agrupaciones de Rusia, Hungría, México y España ofrecieron por la mañana por las calles de la ciudad un anticipo de su actuación nocturna en A Ferrería. Pero antes, en el Concello, recibieron del alcalde varios regalos, entre ellos una cinta con los colores de Galicia para colocar en sus respectivos estandartes. El gesto fue devuelto por los participantes gallegos, que se marcaron una pandereitada en el salón de sesiones.