En Pontevedra también se teme al «top-manta»

MARTIÑO SUÁREZ PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XURXO BLANCO

Las tiendas de música protestan por la proliferación de los discos piratas «É como a prostitución, pero con cedés». Lo dice, así de clarito, Roberto, dependiente de Tipo, una tienda de músca en la calle de la Oliva. Los comercios pontevedreses dedicados a la venta de discos también protestan contra la piratería. Las compañías, claman, deben bajar sus precios, porque la estafa está empezando a llegarles al bolsillo.

06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Quién no recuerda aquellos entrañables puestos de casetes que había hace años en los mercadillos, en los que los vendedores hacían sonar impenitentemente cintas de Los Chunguitos en tocatas de automóvil? Lo que ahora se piratea son los cedés, y de manera industrial, porque resulta fácil y barato. Pero la factura llega a las tiendas de discos, y las de Pontevedra no son una excepción. «O que máis me molesta é que son unha mafia», protesta Roberto, de Tipo, hablando de lo que se ha dado en llamar top-manta , por la forma en la que se venden los discos pirateados, en la calle y con un simple cobertor por tenderete. Lo explica él mismo: «Normalmente, o que pon a manta é un homiño estranxeiro e sen papeis. Están escravizados, é como a prostitución pero con cedés». «Ningún ten pinta de ter un ordenador para sacar copias piratas dos discos», ironiza, «o material danllo os peixes gordos, pero se os caza a policía, cázaos a eles». Internet y los precios En Don Disco, en la calle San Xosé, aseguran, sin embargo, que lo que les hace daño es Internet. «Nosotros atendemos a clientes de entre quince y veinticinco años, que son los que más acceso tienen a la Red», explica el dependiente, Emiliano. Su tienda, antes especializada en música heavy , ha tenido que ceder, y las carátulas que ahora pueblan las estanterías del local enseñan las sonrientes y bien alimentadas caras de Bustamante, Chenoa, Bisbal y compañía. Emiliano sólo encuentra una solución para acabar con el pirateo: «Las discográficas tienen que bajar los precios». Y va más lejos: «Cuando hay canciones que aparecen en Internet antes de que el disco esté en la calle, ¿quién las pone en la Red? ¡Tiene que ser alguien de dentro que cobra por los dos lados!». En Pontevedra, admiten, lo del manteo no está demasiado extendido. A veces, dicen los afectados, se ve algún puesto en el mercadillo, «sobre todo cando chega o verán e a época de festas», cuenta Roberto. En otras localidades cercanas, prosigue, la venta de cedés piratas sí se ve con más claridad. «O verán pasado, paseando por Cambados, durante as festas, vin a unha parella de gardas municipais pasar por diante de varios vendedores destes. E non lles dixeron nada. Pero que vas facer, ¿montarlles un cristo?».