Por lo visto, en el top-manta dominan los mismos que en el top-ten . No contentos con castigarse cada semana con su sesión televisiva de Operación Triunfo, los amantes del pirateo prefieren los discos ilegales de sus estrellas de karaoke favoritas. «Lo que más se baja de Internet son los discos de Bisbal, de Bustamante, y todos eses», asegura Emiliano, de Don Disco. Para Roberto, de Tipo, lo de Internet no tiene tanta repercusión en su tienda: «Hai moita xente que baixa tres ou catro cancións dun grupo para coñecelo, pero logo veñen polo disco». Para él, sus potenciales clientes acuden a las copias piratas cuando no conocen bien el grupo, no están muy convencidos de que les gustará o se trata de música más comercial de la que él suele vender. Aunque conjuntos consagrados y apreciados tampoco se salvan: «O outro día vin por televisión unha entrevista cos Red Hot Chili Peppers [un grupo de Los Ángeles pionero en el funk-metal ], que presentan o disco a semana que vén. O presentador», se ríe, «ensinoulle o cedé novo, que aínda non está nas tendas, e o cantante quedou pasmado. Comprárao nunha manta». Eso sí es eficiencia.