Un conflicto vecinal altera el entorno del espacio natural de las dunas de A Lanzada

Lars Christian Casares Berg
CHRISTIAN CASARES PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XURXO BLANCO

Los comuneros de Noalla removieron con excavadoras una gran cantidad de arena para denunciar vertidos fecales en la playa Las dunas de la playa de A Lanzada han acabado por pagar el conflicto de intereses entre el Concello de Sanxenxo y la Comunidad de Montes de Noalla. Con máquinas excavadoras, los comuneros han alterado el estado original de las dunas que se encuentran entre las playas de A Lapa y Area Gorda aduciendo que éstas albergaban una serie de fosas sépticas cuyas aguas fecales estaban contaminando la zona. Desde el Concello niegan tener constancia de vertido alguno y alegan que han actuado «por despecho», debido a la intención del Ayuntamiento de acotar el espacio para aparcamiento en los terrenos comunales.

02 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Donde hace dos días había una duna, ayer aparecía un simple agujero que dejaba al descubierto un pozo negro a escasos metros de la orilla. La arena que formaba la duna ha sido amontonada por los comuneros de Noalla en dos grandes montones sobre la playa. La asociación de montes dice que pretendía poner de relieve una situación que afirman haber denunciado en repetidas ocasiones: la existencia de fosas sépticas ilegales bajo el sistema de dunas de la playa. Sin embargo, para el Concello los propietarios de montes no han actuado movidos por un afán ecologista. Cada verano, las dunas del entorno de la playa de A Lanzada se convierten en un improvisado espacio de estacionamiento para los vehículos de los veraneantes. Para paliar la agresión que producen los coches al circular sobre las dunas, el Concello de Sanxenxo puso en marcha hace dos años una experiencia piloto en la playa de Canelas que consistía en la instalación de unos bolardos para impedir el acceso de vehículos a las dunas. Según aseguran desde el Concello, la ausencia de coches sobre la arena ha contribuído a la regeneración del espacio natural. El origen de la actuación de los comuneros hay que buscarla, según el Ayuntamiento, en una medida similar que el municipio planeaba para este verano. Se trataba de vallar las dunas de las playas de A Lapa y Area Gorda para evitar el acceso de vehículos. Sin embargo, los comuneros de Noalla defienden que los terrenos en los que estaba prevista la instalación de las cercas de madera para evitar el acceso de los vehículos a las dunas son de su propiedad. El Concello apunta a que el origen de la actuación de los comuneros puede estar en el malestar que ha causado entre la comunidad de montes la decisión del Ayuntamiento. Denuncia ecologista La asociación Ecoloxistas do Salnés convocará una reunión durante la jornada de hoy de la que, según adelantó ayer Joaquín Rodríguez, miembro de la agrupación, los ecologistas prevén presentar una batería de denuncias ante la Consellería de Medio Ambiente, Demarcación de Costas y el juzgado de Cambados. Asimismo, el colectivo anunció que interpondrá un escrito de denuncia ante Patrimonio ya que los comuneros han realizado excavaciones en las inmediaciones de la ermita románica de A Lanzada. Por su parte, el Concello no contempla actuaciones legales contra los comuneros de Noalla. Al menos por el momento, según avanzaron ayer desde el Ayuntamiento de Sanxenxo, algo que ha causado sorpresa entre los colectivos ecologistas de la zona, que habían detectado «un incremento de sensibilidade por parte do equipo de goberno en asuntos medioambientais nos últimos tempos», dijo ayer Rodríguez.