Los empresarios dicen en un sondeo de la patronal que la huelga es política Un sondeo de la Federación Provincial de Comercio entre empresarios del sector califica de política la huelga general del 20-J. La patronal pide a los sindicatos que respeten el derecho de los comerciantes a abrir sus locales, «porque son tiempos difíciles para el empresario y el trabajador».
11 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La mayoría de los comerciantes y trabajadores del sector de la provincia de Pontevedra no secundarán la huelga general del 20 de junio, según se pone de manifiesto una encuesta dada a conocer ayer por la Federación Provincial de Comercio. La patronal que preside Antonio Reguera encargó este sondeo que se realizó entre setencientos comerciantes y más de un millar de trabajadores de Pontevedra, Vigo, comarca de O Salnés y resto de la provincia. La media de comerciantes que respondieron que no secundarán la huelga se sitúa por encima del 70%, aunque son los de Pontevedra capital los que ofrecen un mayor rechazo a la convocatoria, con un 78%, seguidos de Vigo, con un 75%; el resto de la provincia, el 73%, y O Salnés, con un 72%. No obstante, los empresarios en su gran mayoría no pondrán impedimento alguno a los trabajadores dispuestos a secundar el paro, porque, dicen, «tienen derecho a tomar la decisión que estimen más conveniente». Sin embargo, más del 50% de los empresarios consultados advirtieron que descontarán el día a aquellos empleados que secunden la huelga, poco más de un 22% de los trabajadores del sector consultados. Tanto empresarios como trabajadores reconocen su preocupación porque la actuación de piquetes impida abrir los establecimientos y, a igual que los sindicatos pidieron que se respete el derecho la huelga, la patronal demandó que se respete el derecho a no participar. La Federación Provincial de Comercio anunció que solicitará de la autoridad competente vigilancia policial que garantice la apertura de establecimientos. Según la patronal, «la huelga política convocada por los sindicatos supone un perjuicio para los empresarios del sector, porque no arregla nada y están atravesando momentos difíciles».