La construcción de las presas del Lérez afectará a más de treinta propietarios
PONTEVEDRA
Augas de Galicia anuncia la expropiación de seis hectáreas para instalar las tres minicentrales La construcción de tres minicentrales en el río Lérez afectará a más de una treintena de propietarios de terrenos ubicados en los concellos de Campo Lameiro y Cotobade, algunos de los cuales son asociaciones vecinales y comunidades de montes. Será necesaria la expropiación de un total de seis hectáreas para la instalación de las polémicas minicentrales, cuya concesión -otorgada a Unión Fenosa- fue recurrida ante los tribunales el pasado mes de febrero por la Coordinadora Pola Defensa do Río Lérez.
27 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Son exactamente 33 los propietarios de terrenos que se verán afectados por el proceso de expropiación para la construcción de tres minicentrales que Unión Fenosa prevé construir en el Río Lérez. La mayoría de las fincas que se utilizarán para instalar las presas se encuentran en Campo Lameiro, aunque el listado de dueños de las tierras en las que se ubicarán los azudes hecho público por la Xunta también incluye varias situadas en el concello de Cotobade. La superficie que se verá afectada por la construcción de las citadas instalaciones asciende a casi seis hectáreas en total -concretamente, son 59.977 metros cuadrados-. De esta extensión, poco más de 16.000 metros cuadrados pertenecen a asociaciones de vecinos y comunidades de montes, y el resto a particulares o heredederos de personas físicas. La Consellería de Industria e Comercio abrió ayer el plazo de exposición publica de la petición de autorización administrativa y la declaración de utilidad pública de la construcción de los saltos. Los afectados podrán presentar alegaciones durante un plazo de treinta días. Las tres presas que Unión Fenosa tiene previsto instalar en el caudal del Lérez ocuparán terrenos situados en los concellos de Campo Lameiro y Cotobade. Las concesiones otorgadas por la Xunta fueron recurridas el pasado 11 de febrero por la Coordinadora Pola Defensa do Río Lérez. El colectivo basa su oposición a la construcción de las citadas instalaciones en el perjuicio que, según la coordinadora, ocasionará en el medio ambiente, así como en la supuesta falta de similitud entre la concesión inicial, de 1953, y el proyecto que la compañía eléctrica pretende llevar a cabo actualmente.