Pontevedra rinde homenaje el viernes al político liberal y galeguista Manuel Portela Valladares

A. C. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Un acto junto al carballo de Santa Margarida recordará al ex-ministro y ex-jefe de Gobierno pontevedrés Pontevedra rendirá el viernes homenaje al político liberal y galeguista Manuel Portela Valladares, el hombre que intentó en vano tapar la brecha que se abría entre las dos Españas en la II República. El homenaje, organizado conjuntamente por la Diputación, el Concello y el Colegio de Abogados, tendrá lugar junto al carballo de Santa Margarida, a escasos metros del lugar de nacimiento del ilustre político. Hombre acaudalado, Portela Valladares fue ministro de Fomento y de Gobernación antes de culminar su carretera política presidiendo un gobierno de centro que convocó las elecciones que dieron la victoria al Frente Popular en 1936. Su peripecia vital aparece asociada con la trayectoria de «El Pueblo gallego», el periódico liberal y galeguista vigués.

29 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El acto de homenaje incluirá, además de distintas intervenciones, la proyección del vídeo O carballón e o xunco: Portela Valladares, realizado por el escritor José Antonio Durán, quien ya dirigiera una edición con las notas, polémicas y correspondencia del ilustre político pontevedrés. Cincuenta años después de su muerte en Bandol (Francia) un 29 de abril, el presidente de la Diputación, Manuel Abeledo, el concejal de Cultura, Luis Bará y el presidente del Colegio de Abogados, Eloy Artime, presentaron ayer conjuntamente los actos que intentan recuperar la memoria histórica del insigne político. Sin calle Hace unos años, entidades de A Seca y Mourente, el Colegio de Abogados, bajo presidencia de Modesto Barcia, y Amigos da Cultura rescataron la memoria del primer jefe de gobierno pontevedrés. Pero, a día de hoy, Portela Valladares ni siquiera tiene una calle en Pontevedra, si bien el gobierno local anunció ayer que corregirá en breve esta injusticia. En esta ciudad fue letrado de pocos pleitos, aunque llegó a presidir el Colegio de Abogados en 1897. Todo ello sucedía antes de hacerse registrador de la Propiedad y de respaldar el movimiento agrarista, así como la autonomía de Galicia, guiado por su ideología federal, su amor al país y su amistad de por vida con Castelao. Nacido en 1867, pronto quedó huérfano de padre y pasó a vivir con unos tíos por medio de los cuales tomó contacto con los ambientes liberales de la época. Montero Ríos, el prohombre liberal de Lourizán, le respaldó para obtener su primera acta de diputado por A Fonsagrada (Lugo) en 1905, acta que mantendrá hasta 1923. En 1913 fijó su residencia en Barcelona tras casarse con Clotilde Puig de Abaria, condesa de Brias, tres años después de haber sido nombrado gobernador de la ciudad, como hombre de confianza de Canalejas. El matrimonio incrementó su fortuna, vinculada a las minas del Rif y al Central. Masón fiel y devoto de la lucha antiforos, en 1923 es nombrado ministro de Fomento con el gobierno liberal de García Prieto, aunque no logra cumplir con el encargo de desactivar el golpe de Primo. Al frente de El pueblo gallego desde 1927 -a veces, lo dirigía a distancia desde Barcelona- incorpora grandes firmas al rotativo vigués, que se distingue por una trayectoria progresista y galeguista que, años, después, le llevaría a hacer campaña en favor del Estatuto.