MARÍA CONDE LA ENTREVISTA Pedro Piqueras, periodista que presenta los informativos del fin de semana en Antena 3 La televisión actúa hoy como bálsamo tranquilizador para suavizar los problemas diarios. Es la opinión de Pedro Piqueras, presentador de los telediarios del fin de semana en Antena 3 y que ganó su popularidad en TVE. El periodista y escritor cree que la pequeña pantalla prioriza cada vez más la función de entretener frente a la de formar e informar, algo que demanda el mismo espectador. De ahí que los actuales informativos sean «más brillantes en cuanto a escenarios y sintonías, pero a la vez más frívolos». Piqueras estuvo ayer en Pontevedra para participar en el ciclo de Caixanova sobre periodismo del siglo XXI. Esa televisión tan entretenida
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.fue el título de la conferencia de Piqueras. El periodista considera que, cada vez más, la televisión «va por el camino del entretenimiento y cuando informa es de forma espectacular», hasta el punto de afirmar que «la primera función de la televisión es distraer». -¿Se ha olvidado entonces lo de formar e informar? -Aquellos objetivos de formar, informar y distraer no representan equitativamente el 33% ni mucho menos. Hoy, la primera función de la tele es distraer y es lo que demanda el público. Cuando la gente llega a casa después de trabajar o aguantar al jefe, quiere entretenimiento, no preocupaciones. Y, para ser competitivos, los informativos tienen que ser entretenidos y espectaculares. Esto tiene consecuencias. -¿Cuáles? -La primera es que todo es muy espectacular y hay elementos que desaparecen, como por ejemplo la política, de la que cada vez se habla menos, así como otros que aparecen, como la moda. Pero creo que los informativos son cada vez mejores, más brillantes, con presentaciones más lujosas, sintonías y escenarios más bellos. Se avanza más, aunque quizá haya un exceso de frivolización, es todo más fatuo. -¿Pero cree que es positiva esa distracción? -No, ese efecto tranquilizador no es nada positivo. La gente tendría que ser más crítica con lo que ofrece la pequeña pantalla. Aunque siempre se puede apagar la tele e ir al cine o teatro. La televisión es un bien, pero cuando deja de dar elementos positivos hay que exigirlos. Hoy lo que se ve es lo de menor calidad. -Hay quien opina que más que entretener, la caja tonta «idiotiza». Cela incluso se refirió a la estupidización del país... -Eso depende del estúpido que llevemos dentro. Más bien creo que tiene un «efecto sedante». Si tienes una mala situación en casa y ves que los ricos también lloran -por ejemplo la separación de Fran Rivera y Eugenia de Irujo-, asumes que en todas partes cuecen habas, por lo que tiende a haber un efecto tranquilizador. Si viviéramos en Ramala, tendríamos otra preocupación. -¿Qué salva de la programación, informativos aparte? -Me encanta la serie Policías, me parece que está muy bien hecha. Y la verdad es que me gustó mucho Operación Triunfo, aunque sin la basurilla que vino detrás. Me refiero a que era un buen programa, pero cuando ya llevan a sus protagonistas a otros espacios a bajarse los pantalones o llorar, es otra historia. -Gran Hermano, El Bus, Operación Triunfo... y habrá más sucedáneos. ¿Se copia demasiado en la tele? -Sí, pero ocurre siempre cuando un programa tiene éxito. Todos intentan beber de las mismas ubres.