El grupo municipal de teatro comienza a abrirse paso en certámenes de artes escénicas Son veinte y algunos no tienen claro que en el teatro esté su futuro profesional. Pero en sólo dos años y con dos montajes -«Cousas» y «Un millón de vacas», basados en textos de Castelao y Manuel Rivas- los actores del Aula de Teatro de Pontevedra han conseguido, de momento, abrirse paso en el difícil mundo de la escena incluso fuera de Galicia. Su segunda obra ha sido premiada con tres galardones en un prestigioso certamen celebrado en Santander. El Aula no sólo busca ser una escuela de actores, sino también formar a sus alumnos en las distintas actividades que conlleva un montaje.
06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.«Este es el mejor momento que vive el Aula», reconoce su director, Anxo Lourido. No sólo por la exitosa participación de Un millón de vacas en el Certamen Nacional de Reinosa (Santander), donde fue elegido el segundo mejor montaje entre los presentados por un total de cuarenta compañías nacionales, además de conseguir otros dos premios, o por su clasificación como una de las tres obras finalistas en la Mostra Cabanateatro de Cabana (Bergantiños). El hecho es que, según Lourido, «la gente se lo está tomando en serio y hay un mayor compromiso». La organización del certamen cántabro seleccionó la obra de Manuel Rivas por su puesta en escena «alternativa y provocadora», además de por la calidad de la adaptación de los textos del autor gallego y la interpretación de los actores. De hecho, una de las actrices se llevó el premio a la mejor intérprete de reparto. Teatro para adultos Todo un triunfo para un grupo que nació hace dos años, bajo la tutela del Concello pontevedrés, con el fin de promover la creación de una compañía de teatro para adultos. «La idea es que en el futuro -añade Lourido- podamos buscar otras vías de financiación e `independizarnos'' un poco». Tampoco se trata sólo de formar actores. «Hay mucha gente que viene, pero que no dispone de todo el tiempo necesario para ensayar -explica el director-. De modo que se encargan de otras tareas, ya sea la escenografía, el vestuario o carteles». En resumen, el Aula asume todo lo que conlleva el montaje de una obra teatral. «Somos muy baratos y por ejemplo, en Un millón de vacas, en la escenografía sólo se emplearon 300 euros. Intentamos reducir al máximo y ser sencillos, pero a la vez vistosos». Los ensayos son duros y no todo el mundo dispone del tiempo y la dedicación necesarios. Normalmente, la preparación lleva tres horas diarias, de lunes a jueves, en el colegio Froebel, «pero a veces llegamos a ensayar los siete días de la semana». Veinte miembros De esta forma, en la actualidad el Aula cuenta con veinte miembros, pero en sus inicios llegaron a 25. «A todos les gustaría dedicarse profesionalmente a esto, aunque muchos son jóvenes y todavía no tienen claro su futuro y todos sabemos lo difícil que es llegar a estar o formar una compañía -explica Anxo Lourido-. Quizá también esto es una alternativa por si falla otra ocupación».