«Las ganas nos sobran»

La Voz

PONTEVEDRA

MARÍA CONDE LA ENTREVISTA Francisco Laguna, guitarrista y fundador del grupo «heavy» Obús Han pasado veinte años, pero se ve que el Obús tenía potencia de sobra. La banda «heavy» madrileña se resiste a desaparecer de los escenarios y está inmersa en una gira que en breve le llevará a Sudamérica. Con su último disco en el bolsillo, «Desde el fondo del abismo», Obús vuelve este fin de semana a Pontevedra, donde su guitarrista, Francisco «Paco» Laguna, recuerda que actuaron en los 80.

21 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El mánager de Obús me da el teléfono de Paquito para hacer la entrevista. Su mujer se pone al aparato y pregunta: «¿padre o hijo?». Tímida respuesta: «el de Obús». «Entonces es Paco». Hecha la aclaración, el veterano guitarrista comenta lo bien que Galicia ha tratado siempre a la banda. «La gente nos quiere bastante y estamos encantados de ir por allí. Encima tenéis muy buena comida, sobre todo el marisco». -En su página «web» dicen que tienen mecha para rato ¿Cómo están de forma? -¡Bieeen!, esta es una gira muy larga, llevamos ya año y medio y la verdad es que nos encontramos muy bien, sobre todo musicalmente el grupo está en muy buena forma. Mientras nos siga divirtiendo y lo sigamos pasando bien, seguiremos con esto. Y de momento, las ganas nos sobran. -Tanto, que van a hacer una gira americana. -Sí, aunque se ha retrasado un poquito y probablemente nos iremos a finales de mayo o primeros de junio. Después del verano volveremos otra vez. -¿Cómo han conseguido mantenerse y mantener la misma formación desde principios de los 80? -La verdad es que es difícil que en tantos años un grupo mantenga la formación original, porque siempre surgen problemas, tensiones, diferentes puntos de vista que muchas veces llegan a romper la banda. O simplemente han pasado tantos años que alguno se ha muerto... No es el caso, la verdad es que somos el único grupo de aquella época que seguimos unidos. Para nosotros es un orgullo y para la gente que nos sigue aún más. -Es cierto, las bandas «heavy» tienen un público fiel. -En nuestro caso lo es, pero también salvando un poco las barreras de edad. Los más jóvenes son los que son fieles. De los fans de los primeros años 80 prácticamente no queda nadie. A partir de una edad tienen otros compromisos y problemas en los que pensar, compran menos discos y van menos a los conciertos. -Debe dar satisfacción agradar a varias generaciones. -Sí, y sobre todo seguir conectando con la gente joven. Se dan casos anecdóticos, como el padre que va al concierto y cuando terminamos de tocar, nos presenta a su hijo, que venía también a escucharnos. Es un orgullo haber llegado a gente nueva y a mantener algunos de los antiguos. -¿Qué dicen sus hijos cuando les ven todavía en el escenario? -Bueno, les gusta otro tipo de música, pero ven a sus padres ahí arriba y como hijos es lógico que se sientan orgullosos. Pero sus tendencias musicales van por otro lado. -¿Y qué piensan ustedes cuando se ven en aquellas fotos «glam» de los 80? -Es divertido ver las pintas que teníamos antes, nos hace mucha gracia. Ahora preferimos ir de otra manera y claro, hemos cambiado físicamente. Así que intentar mantener una imagen de hace veinte años no tendría sentido. -Siguen viajando en furgoneta... -Salvo cuando tenemos que ir a América... A ninguno nos gusta ir en avión. Seguimos viajando por carretera, en coche o furgoneta. Contratamos a un conductor y viajamos como una familia. Paramos cuando nos apetece y siempre buscamos un buen restaurante para comer. O sea, que disfrutamos no sólo de la parte del escenario y del concierto, sino de todo el viaje. -Su último disco lo grabaron en el 2000 ¿Piensan volver pronto al estudio? -En cuanto terminemos la gira americana, empezaremos a grabar el siguiente disco. Queremos que esté en la calle para finales de este año, antes de Navidad. Nos espera un verano de mucho trabajo.