Los mayores toman el campus

La Voz

PONTEVEDRA

MARTIÑO SUÁREZ CRÓNICA Un grupo de jubilados visitó ayer varias facultades universitarias

23 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

a eterna miríada de gaviotas que pasa el día frente al edificio de la Escola Oficial de Idiomas -una bandada amenazadora capaz de amilanar a la más valiente Tippi Hedren- recibe al autobús del grupo de jubilados del Fogar do Pensionista que visitará, durante toda la mañana, el campus de Pontevedra. El vigoroso grupo ya ha estado en Belas Artes entre las diez y las once y cuarto de la mañana. «A facultade gustoulles tanto», explica una de las organizadoras, de la Universidad de Vigo, «que non querían virse tan rápido». Como en el anterior centro, aquí, en Ciencias Sociales, también les espera el recibimiento del equipo decanal y una visita a fondo a las instalaciones del centro. Los mayores se adaptan en seguida al entorno, cogen folletos en el zaguán del edificio, hacen visitas fugaces al baño y hablan a los estudiantes sin ningún tipo de pudor. «¿Imos á festa de enfermeiría? ¡Dúas copas, catro euros!», pregunta entre risas una mujer a sus compañeras ante un cartel. Encantados con la tele La primera dependencia a la que entran es un recoleto estudio de televisión, equipado con una mesa, una silla, varios focos y demás material de trabajo. «Preguntan moito, non se cortan», anuncia la organizadora. Efectivamente, la curiosidad de los visitantes es notoria: «¿Por qué é verde o fondo?», reclama una señora. La profesora intenta explicar cómo se inserta un croma, esa imagen virtual en la que el presentador aparece en un entorno extraño rodeado por el inevitable cerquillo negro que revela que no ha estado allí. El estudio les entusiasma: «Se eu volvese nacer, dedicábame a isto», comenta la más espabilada de las señoras. La visita continuará tras una pausa para tomar un café después de una mañana de paseos y escaleras. El grupo abandonará el bar universitario entre las miradas extrañadas de los estudiantes, admirados por la energía de los visitantes. Una señora saludará con la mano a unos chicos que se arremolinan alrededor de una mesa. «¡Que auténticos!», dirá uno de ellos.