MERCEDES ESCAURIAZA LA CRÓNICA La primera jornada de la campaña de invierno se saldó sin grandes aglomeraciones
07 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.a excepción confirma la regla. Y la excepción se llama Zara. En el emporio de Inditex la cola para pagar crecía a lo largo que pasaba la mañana, cual serpiente multicolor, hasta salirse (literalmente) por la puerta de acceso a la zona de ropa de las jovenzuelas. ¿Merecerá la pena hacerse acreedora de la ganga del invierno si para ello una se ve obligada a ver pasar de forma interminable las agujas del reloj? En otras tiendas del grupo que preside Amancio Ortega también parecía que no hacían falta ni euros ni pesetas para vestirse a la última de los pies a la cabeza. Pero, insisto. Son la excepción. El equipo de investigación periodístico de las rebajas, imbuido también por una austeridad poco usual en él y que parece haber invadido a los pontevedreses en el primer día de campaña (al mediodía), decide dirigirse a ver qué ofrecen otros establecimientos de más alto standing (lease nivel o más caro...). Sólo para ver cómo los últimos diseños de los gurús de la moda gallega se hacen más asequibles a la ciudadanía (entre un 20 y un 50%). Tranquilamente revuelven, miran, se prueban y rompen su primera promesa del 2002: Compran. Antes, descubren ante el espejo a la mujer de un político local del BNG decidiendo si se lleva o no el modelito. No es la única. Una concejala socialista también busca y rebusca para ver si pilla algo que merezca la pena. Pero como la moda no tiene color político y con las rebajas se vuelve mucho más democrática, también se bandeaba como pez en el agua la esposa de un cargo vinculado al PP, interesada por un jersey de diseño, dicho sea de paso, bastante estiloso. Hasta abril pasarán las que aún no han picado.