El grupo pastero que ha afrontado su privatización con los precios más bajos de la celulosa desde 1994 se muestra cauteloso a medio plazo
17 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El secreto de Ence no está en la pasta sino en su diversificación. El grupo que tiene en Pontevedra sus principales centros de producción de la Península, ha podido salir airoso en el primer informe trimestral que presenta en sociedad tras su reciente privatización, gracias al variado abanico de actividades en el que está inmerso. Los resultados del tercer trimestre, con un superávit de 1,1 millones de euros (183,02 millones de pesetas), han sido posibles, según la propia empresa, gracias a la consolidación de divisiones como la forestal -también con una importante presencia en Galicia y en Pontevedra- y la producción de energía eléctrica -más desarrollada en Huelva-. Recuperación Su principal actividad, la fabricación de pasta de celulosa, ha sido la responsable de un sensible descenso en el beneficio de explotación correspondiente a los nueve primeros meses del año -65,2 millones de euros, frente a 158,2 (26.230 millones de pesetas obtenidos en igual período del año anterior)-. El motivo, el valle de un ciclo de la pasta que la empresa gallega comienza a escalar. La recuperación se produce gracias a la reactivación de la demanda de celulosa en el mercado Europeo, su principal cliente. El año 2001 no está resultando tan boyante como el anterior en el que la entonces empresa estatal -la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) poseía el 51% del capital- presentó unos resultados que calificó de históricos. En su beneficio neto, de 120,6 millones de euros (20.066,15 millones de pesetas) tuvo que ver la división de celulosa, que alcanzó entonces un resultado de explotación 206,6 millones de euros (34.375,35 millones de pesetas) frente a los 38,8 de 1999. Ahora el bajo precio de la celulosa, un 19% menor que en el 2000 es el principal argumento de la empresa. El precio medio neto de este año es de 504 euros (83.859 pesetas) por tonelada frente a los 625 del pasado. Una coyuntura que no ocurría desde 1994. En este contexto, sin embargo, las ventas de la celulosa que fabrica Ence han sido mayores a las de los cuatro últimos trimestres, habiendo alcanzado las 237.000 toneladas. Ello, a pesar de que la producción se sitúa en un 5% por debajo del año anterior. No obstante, el grupo industrial y de servicios forestales que preside José Luis Méndez -director general de Caixa Galicia, principal accionista de Ence- no tira foguetes a la hora de dibujar sus perspectivas de futuro. Así, en su último informe trimestral registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Ence tiene en cuenta la cautela de los analistas sobre las previsiones a medio plazo en un contexto macroeconómico de desaceleración e incertidumbre. «Así, la mejora del mercado de la celulosa continúa dependiendo del mantenimiento de la disciplina productiva, tanto como de la reactivación de la demanda en los distintos segmentos papeleros consumidores».