Disparidad de opiniones sobre la iniciativa del Concello de Ourense de regular los «botellones» La reciente iniciativa del Ayuntamiento de Ourense de preparar una normativa que prohíba específicamente los «botellones» en la calle ha provocado disparidad de opiniones en Pontevedra. En los últimos tiempos, el número de jóvenes que se reúnen en espacios públicos para consumir alcohol en la capital provincial ha aumentado sustancialmente. Y es que la ciudad del Lérez no cuenta en la actualidad con ninguna ordenanza municipal que regule los denominados «botellones» en rúas, plazas o zonas verdes.
17 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.¿Es el botellón una peligrosa forma de ocio que se está poniendo de moda? En Ourense piensan que sí ya que, según apuntó el concejal de Gobernación de esta ciudad, Aurelio Gómez Villar, «además de desórdenes públicos, propicia un consumo desmesurado de bebida por parte de menores». Esta opinión es compartida por algunos colectivos ciudadanos de Pontevedra, que ven en los botellones algo nocivo para los jóvenes. «El exceso de alcohol en un muchacho, ya sea mayor o menor de edad, aunque sólo sea durante el fin de semana, es algo perjudicial para su salud y puede ser el comienzo de un alcoholismo a largo plazo», indicó un miembro de estas asociaciones que prefirió esconder su identidad. Los representantes de los principales partidos políticos de la ciudad, por el contrario, se mostraron cautos a la hora de valorar la iniciativa ourensana. Roberto Taboada matizó que cualquier medida en este sentido «será buena en tanto se ofrezcan alternativas, como pueden ser las Noites Abertas». Asimismo, reconoció que «existe un cierto problema con las borracheras de los jóvenes, pero creo que el problema fundamental es la educación». Por su parte, la mayoría de los jóvenes consultados se mostró partidaria de la realización de botellones en espacios públicos, siempre que los participantes no se pasen con el alcohol. En cuyo caso, alguno de ellos propuso, al igual que el portavoz socialista, que «si un menor o un mayor de edad está muy bebido debe ser trasladado a comisaría, desde donde se debe avisar a la familia para que así fuera conocedora de su situación y pudiera tomar cartas en el asunto. Si existe un problema no debe dejarse sólo en manos de los políticos».