«Malísimos resultados», «preocupantes», «sin paliativos», «inesperados», fueron algunas de las frases empleadas ayer por Guillerme Vázquez y Salomé Álvarez a la hora de valorar los resultados del 21-O que convirtieron al BNG en tercera fuerza en Pontevedra, detrás de PP y PSdeG. Los nacionalistas reconocieron ayer que no sólo no se habían cumplido las expectativas -alcanzar la presidencia de la Xunta- sino que se había interrumpido el continuo ascenso registrado en recientes citas con las urnas. El BNG advierte, sin embargo, que el resultado «non é castatrófico» y recuerda que será segunda fuerza en O Hórreo con un 23% de los votos, una base electoral «nada despreciable». Desde esta convicción, Vázquez y Salomé Álvarez plantearon ayer, en nombre del Consello Comarcal del BNG, el inicio de una etapa de «reflexión seria» sobre lo sucedido el 21-O, etapa en la que deben participar no sólo los militantes, sino también «persoas que simpatizan con nos». Los nacionalistas creen que hay factores externos que no está a su alcance modificar, entre ellos, «os ataques ó nacionalismo», que ven como una corriente general en los últimos años. También apuntan a la coyuntura internacional en una situación de inseguridad que juega, según subrayan muchos analistas, en favor del voto conservador. Factores internos Pero desde el BNG pontevedrés se subraya que hay también factores internos -que «dependen de nos»- sobre los que es posible actuar para recuperar la confianza del electorado, especialmente del colectivo que se refugió en la abstención sin optar por el PP o por engrosar la subida del PSdeG en la ciudad. Las explicaciones son menos concretas a la hora de analizar estos factores internos, si bien el algunos círculos se habla ya de «renovar caras» en próximos comicios. En cambio, no existe inconveniente alguno en subrayar ciertos fallos en la campaña. Los nacionalistas subrayan que ofrecieron «unha alternativa» a Fraga -brindando un pacto a los socialistas-, mientras que el PSdeG se centró «en ser segunda forza», sin hablar claramente de acuerdo. Esta táctica habría influido en la pobre cosecha que llegó finalmente al otrora creciente granero electoral del Bloque.