Los alcaldes de barrio de los lugares afectados por la variante de Cuntis también solicitaron ayer la convotaria urgente de un pleno monográfico, que tratase con todo detenimiento la situación de la carretera de circunvalación. La petición está apoyada por los representantes vecinales de Soutelo, Vilariño, Noval, Guimarey, Iglesia, Velai, Couselo y Guldrigáns. Estos portavoces rechazan la carretera porque incide de forma especial en la población de empleo femenino. La mayor parte de los titulares de las explotaciones ganaderas son mujeres, que «se verían abocadas al cierre de las mismas». Esta situación también afectaría a varios proyectos promovidos por el NOW. Asimismo, los alcaldes de barrio entienden que el trazado aprobado por Fomento destrozaría todo el proceso de concentración parcelaria realizada por la Xunta, en el que la Administración autonómica invirtió más de 1.000 millones de pesetas. La carretera y sus afecciones ocuparían una superficie de 640.000 metros cuadrados de las mejores tierras de labradío, lo que equivaldría a rellenar todo el valle con más de 100.000 camiones de tierra, según apuntaron estos vecinos. Los afectados criticaron la «nefasta» incidencia en el patrimonio histórico artístico del concello, sobre todo en el ámbito de los petroglifos de A Ran, y la imposibilidad de realizar el programa termal de la Virgen Blanca.