Una segunda moción de urgencia del PP sobre el PGOU de Marín -pendiente de debatir desde el pleno del pasado mes de agosto- mantuvo el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición. El portavoz popular Santiago Pazos exigió que la contestación de las alegaciones se tramitase vía plenaria, y no por resolución de la alcaldía como se había realizado desde el gobierno de Marín. En su favor, Santiago Pazos Moreira adujo que la aprobación del plan de urbanismo al que los vecinos alegaron fue hecha también por el pleno de la corporación. Por su parte, el alcalde Antonio Santiago explicó que la moción le había inquietado al principio, pero que el secretario del Concello indicó que no sólo no era necesario un acuerdo plenario, sino que ni siquiera era preciso que el Ayuntamiento las respondiese de forma individualizada a los vecinos. Sin embargo, como esta consulta se realizó por vía telefónica, el portavoz del PP insistió en que el alcalde requiriese un informe por escrito del secretario donde constase esta explicación, como posible justificación legal ante hipotéticos problemas legales. El regidor socialista se comprometió a esta petición, pero rechazó la moción por improcedente.