Los padres de Antonio Fernández tuvieron que solicitar un préstamo bancario para pagar su billete Finalmente, tuvo que ser una entidad bancaria la que permitiese a los padres de Antonio Fernández traer a su hijo de vuelta a su municipio de origen, Campo Lameiro. Amando y Alicia se vieron obligados a solicitar un crédito para pagar los costes que conlleva un traslado en avión desde Brasil rodeado de cuidados médicos. Sus familiares supieron que Antonio había sufrido un accidente en Manau que lo había dejado en coma el 12 de marzo de este año.
20 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Amando Fernández y uno de sus allegados esperaban ayer impacientes en la puerta de Urgencias del Hospital Montecelo a que la ambulancia procendente de Madrid les permitiera ver, aunque inconsciente, a su hijo Antonio. El vecino de Campo Lameiro no podía esconder una cierta decepción ante los pocos fondos que recaudaron los familiares en la cuenta bancaria que mantenían abierta en Pontevedra. La de su municipio de origen había conseguido una ayuda total de novecientas mil pesetas. Esta cifra, sin embargo, no parecía tan elevada a ojos de Amando si se comparaba con los dos millones y medio que se necesitaban para sufragar todos los costes del traslado. El primer tramo del viaje, de Brasil a Madrid, fue realizado por la familia al completo, padre, esposa e hija. Una vez en la ciudad, Antonio tuvo que ser introducido en una ambulancia que los trajo directamente al centro médico. Las dos mujeres llegaban, casi al mismo tiempo, al aeropuerto de Lavacolla. El padre del afectado aseguró que los médicos no querían aventurar cómo se iban a desarrollar las cosas hasta que no vieran al enfermo que lleva en coma más de cuatro meses. «Puede que lo tengan que operar de las piernas, o de la cabeza, no se sabe aún», señaló. Al menos, está en casa.