Una ciudad que aún respira

REDACCIÓN PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

El índice de contaminación atmosférica de Pontevedra es de los más bajos de Galicia En los últimos tiempos, el crecimiento del parque automovilístico ha provocado el aumento de la contaminación atmosférica en las ciudades, si bien Pontevedra mantiene unos índices de polución, según la Rede Nacional de Vixilancia da Contaminación Atmosférica de Galicia (RENVCAG), de los más bajos de la comunidad. A pesar de que esta contaminación no es alarmante, la Consellería de Medio Ambiente editó una serie de consejos para los usuarios de coches que ayudarán a salvaguardar el medio.

30 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los automóviles, y más concretamente los de motor de gasolina, son responsables de buena parte de la contaminación atmosférica. Expertos consultados señalaron que, a nivel global, cerca de un sesenta por ciento de la misma es provocada por vehículos. En Pontevedra, según señalaron desde la Consellería de Sanidade, no existe tal problemática, ya que ninguno de los parámetros analizados por la Administración -dioxido de azufre y de nitrógeno, partículas en suspensión, compuestos de flúor y plomo- sobrepasa los límites que establecen por las distintas legislaciones. Tubos de escape Entre los productos contaminantes que puede llegar a emitir un coche por su tubo de escape se encuentran el monóxido de carbono, los óxidos de de nitrógeno, los hidrocarburos o compuestos orgánicos volátiles y plomo. Los datos aportados por el último informe de la RENVCAG, que tiene medidores en Mollabao, Ponte Nova, Paseo de Colón y Hospital Provincial, para Pontevedra señalan que el índice de dioxido de nitrogeno es de 95, siendo el máximo permitido por la legislación española de 200. Responsables de Sanidade, aunque no aportaron cifras concretas sobre los niveles de plomo, al igual que de flúor, alcanzados en la atmosfera de la ciudad, aseguraron que no eran alarmantes. En cuanto a las particulas en suspensión, cuyo valor límite para cantides medias es de ochenta unidades, éstas variaron entre las dieciséis unidades registradas en el Hospital Provincial y las veintiséis de la Ponte Nova. En lo que respecta al dioxido de azufre, cuyo valor máximo para cantidades medias está también establecido en ochenta unidades, éste no sobrepaso las nueve unidades registradas en Mollabao -una cantidad ciertamente ridícula si se compara con las veinte unidades que se alcanzaron en determinadas zonas de Vigo o las dieciocho del centro de Santiago de Compostela-.