Alarma. Un controvertido anuncio de subasta de parte del legado del ilustre mecenas en 1987 encendió las luces de alarma sobre el futuro de la fundación Ventura Figueroa. El ex diputado socialista pontevedrés, Roberto Taboada, trasladó al Parlamento Gallego en diversas ocasiones la preocupación de los herederos por el futuro del patrimonio de la entidad, tanto en su dimensión económica como documental. Setenta millones. La reacción llegó poco a poco. En noviembre de 1995, fue nombrado juez protector de la entidad el profesor Filgueira Valverde. A mediados de 1996, la Consellería de la Presidencia evaluó en 70 millones el patrimonio acumulado entre la cartera de valores y el dinero disponible en metálico. Estabilidad. Presidencia consideraba ya en 1996 «restablecidos» los órganos de gobierno y de protectorado de la fundación y que el funcionamiento podía calificarse de «normal». También señalaba que la entidad volvía a cubrir «a función benéfica e social para a que foi constituida, cumprindo a vontade altruista e benéfica de Manuel Ventura Figueroa». Llega Dositeo Rodríguez. En enero del año 2001 fue nombrado juez protector de la entidad el ex conselleiro de Presidencia, Dositeo Rodríguez y, el pasado viernes, la Xunta publicó una nueva relación de parientes del fundador que incluía a unas 400 personas.