Los vecinos de Lourizán casi llenaron ayer el patio de butacas Principal para manifestar su protesta por la pasividad del gobierno local ante las carencias y «aberraciones urbanísticas» que consideran están «asfixiando a la parroquia», como las obras del tren y la circunvalación de Marín. La protesta fue organizada por Plataforma de Os Praceres y se trataba de hacer una «parodia de la actitud del alcalde y su séquito», según la definición del portavoz del colectivo Eladio Torres. Los vecinos asistieron al pleno mudos, sordos y ciegos, con esparadrapos en la boca, algodones en los oídos y vendas en los ojos. La plataforma calificó de «atentado a la inteligencia» la postura del Concello, al que acusan de no defender los intereses de la parroquia, permitiendo el paso del tren por la plaza de Os Praceres y otras infraestructuras viarias como la circunvalación de Marín, que de nuevo va cortar Lourizán, «con una carretera alambrada que emana del puerto para servicio de un polígono industrial y no va a beneficiar a ningún ciudadano». Torres afirmó que la falta de un plan de urbanismo es lo que permite «todas estas aberraciones» y se quejó asimismo de la falta de equipamientos sociales. «Desgraciadamente, no tenemos nada, somos 4.700 habitantes carentes de todo, hasta de alcalde», apostilló.