La Universidad programa una nueva recogida de basura tóxica en el campus

Serxio Barral Álvarez
SERXIO BARRAL PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Los técnicos de la Oficina de Medio Ambiente visitarán Bellas Artes y Forestales el próximo jueves La Oficina de Medio Ambiente (OMA) de la Universidad de Vigo ha planificado para esta semana una nueva recogida de residuos tóxicos en el campus de Pontevedra. Como en anteriores ocasiones, los dos centros que se visitarán son la facultad de Bellas Artes y la escuela de Forestales, cuyos talleres y laboratorios generan alrededor de 300 litros de basura tóxica cada seis meses. Los técnicos de la empresa Hisanta, que recoge este tipo de residuos en toda la Universidad, visitarán Pontevedra el jueves.

19 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La Oficina de Medio Ambiente inició la semana pasada esta nueva campaña de recogida de residuos peligrosos por los centros el campus de Vigo, con el fin de dar cumplimiento a la normativa que obliga a efectuar la recolecta cada seis meses. La próxima cita se prevé para el mes de julio. Tras recorrer las facultades de Químicas y de Ciencias del Mar, los técnicos recogerán entre hoy y mañana los residuos generados en los laboratorios de Industriales; el jueves le tocará el turno a los de los centros de Pontevedra y el viernes, a los de Ourense. El procedimiento que siguen los técnicos es trasvasar los residuos almacenados en garrafas de 25 litros -facilitados en su día por la OMA a los centros que así lo solicitaron- a unos bidones de 200 litros de capacidad, en los que son trasportados al lugar de su destrucción o reciclado. Los residuos tóxicos se clasifican según tres categorías. En primer lugar, los químicos, entre los que figuran disolventes orgánicos, disoluciones ácidas, residuos fotográficos y metales pesados. En segundo lugar, los biopeligrosos, que comprenden sustancias biosanitarias, cultivos de agentes infecciosos o de organismos inoculados por los mismos. Por último, también se recogen envases o materiales contaminados, residuos cortantes o punzantes contaminados, aceites y residuos explosivos, entre otros. Todas las sustancias son envasadas en recipientes certificados para su almacenamento y transporte. En función de la cantidad de recursos que cada centro estima que producirá, la empresa contratada por la Universidad proporciona las garrafas adecuadas para cada vertido. Además, en cada centro se procede a su etiquetado, especificando el tipo de residuo y el departamento productor. En la última recogida de basura tóxica, el año pasado, se controlaron unos 4.160 kilos en toda la Universidad, de los que cerca de 300 (el 6.1%) se generó en Pontevedra.