«Las editoriales no se interesan por escritores que no somos conocidos»

La Voz

PONTEVEDRA

SUSANA LUAÑA LA ENTREVISTA José Ignacio González Núñez, conductor de autobuses que acaba de publicar una novela A José Ignacio González no le gusta perder el tiempo en la taberna, y cuando se es conductor de autobuses y se hacen viajes para excursionistas sobran muchas horas sentado al volante. Este vecino de Vilagarcía, natural de Vilaxoán, empleó ese tiempo primero en leer libros, pero pronto empezó a escribir y se enganchó. El resultado es una novela con historia de amor: «El carcamal y la gacela» que acaba de estrenarse en el siempre difícil panorama de la literatura.

17 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

José Ignacio González empezó a trajabar con doce años, edad a la que se embarcó por primera vez. Más tarde condujo un camión de conservas y ahora trabaja en Transportes Pereira, empresa en la que lleva 27 años como conductor de autobuses. El jueves presenta en la casa de cultura de Vilagarcía su primera novela, El carcamal y la gacela. -¿Cómo empieza a escribir novelas un conductor de autobuses? -Fue en el año 1997, a raíz de un problema familiar, una enfermedad, en concreto. Yo pasaba muchas horas en el autobús, llevaba excursiones, y mientras los esperaba, al principio leía el periódico. Después empecé a leer libros, pero ya digo, por este problema familiar y mi estado de ánimo, empecé a escribir versos. Tengo más de cien escritos. Entonces, en el año 98, me planteé la posibilidad de escribir una novela y me puse a ello. El resultado son 300 páginas escritas a bolígrafo en el autobús. -¿De qué trata? -Es una historia de amor atípica. Se cuentan viajes que hice, vivencias de la familia, incluyo también poemas. Pero me parecía un poco soso y le añadí algo de picante, quizás demasiado. Es un señor mayor que conoce a una mujer veinte años más joven; ya se sabe, veinte años no es nada, y surge una historia de amor. Tenía tres finales en la cabeza y elegí el menos correcto, porque a estas alturas, que alguien se muera de amor no es real, es sólo literatura. -Corre usted con los gastos de publicación. -Sí, hablé con una editorial. El editor la leyó y me dijo que la historia enganchaba. Con 300 ejemplares vendidos se cubren gastos. -¿Tiene más proyectos? -Sí, ya escribí otra, una historia de un gallego en Italia. No sé si la publicaré, depende del resultado de ésta. Me gustaría que se hiciese cargo una editorial, pero no se interesan por escritores que no somos conocidos. Ahora estoy con una tercera de una aventura en un viaje. -¿Qué dice su familia? -A mi mujer no le gusta, dice que no somos nadie y que prefiere que sigamos sin ser nadie.