SECUELAS DEL TEMPORAL El desalentador parte meteorológico emitido ayer por el Instituto Nacional de Meteorología, anunciando fuertes lluvias de entre 50 y 60 litros por metro cuadrado y vientos con rachas de hasta 100 kilómetros, mantiene movilizada a la comarca de Pontevedra.
09 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Tanto la policía local como protección civil de Caldas, una de las localidades gallegas más castigada, seguían alertas y con la previsión de reforzarse ante el cariz que tomaran los acontecimientos en la tarde-noche. La tensión no era para menos. A las 17.45 horas el río Umia se desbordó nuevamente. La crecida, según la Policía Local, mantenía un ritmo creciente, por lo que la preocupación iba también en aumento en una localidad a la que los vientos atlánticos y los frentes sucesivos que están atravesando la Península le traen de cabeza. Esta semana su alcalde, el socialista José María Tobío, convocará a la corporación a un pleno extraordinario para pedir la declaración de zona catastrófica. Su homólogo de Sanxenxo, el popular Telmo Martín, también está recabando un sinfín de datos para estudiar la posibilidad de adoptar un acuerdo similar. Esta villa también ha sido una de las más castigadas por las fuertes lluvias y el viento que azota el litoral pontevedrés. Los efectivos de protección civil de Sanxenxo, que también están participando activamente en la recuperación de las zonas afectadas, han realizado un vídeo digital de los daños causados por el temporal. El material, que se completa con fotografías, facilitará la cuantificación de los daños. Según informó ayer el Concello, el CEIP de Portonovo, que ya se encuentra completamente limpio tras la inundación del jueves, no reabrirá sus aulas el lunes. Durante esta jornada se hará una valoración de los daños y se comprobará el sistema de calefacción. Por otra parte, el BNG de Cotobade tiene previsto presentar mañana una moción para que el Concello sufrague con una dotación presupuestaria los desperfectos ocasionados en el lugar de As Bouzas, donde un riachuelo se desbordó y destrozó árboles y muros de varias fincas. En lo que respecta a las carreteras de la zona, la circulación se restableció en la mayoría. No obstante, Tráfico recomendó precaución. Tan sólo continúan cortadas la N-640, a su paso por Caldas y la EP-9403, en Meis.