El conselleiro critica el escaso mantenimiento de las obras ejecutadas en las márgenes del río La Illa de Esculturas, la intervención estrella del Xacobeo 99 en Pontevedra, se ha convertido en un espacio aparentemente semiabandonado donde la vegetación crece a su antojo y algunas de las obras están deterioradas notablemente. El mantenimiento de este espacio y, en general, de las márgenes del Lérez, lleva camino de convertirse en otra arma electoral. El conselleiro de Política Territorial, José Cuiña, expresó ayer su disgusto por el estado de conservación de la Illa y anunció su intención de exigir responsabilidades.
02 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Cuiña Crespo evitó intencionadamente referirse al Concello de Pontevedra como hipotético responsable del deterioro que sufre la Illa, pero en sus palabras dejó muy claro el enfado de la administración autonómica por el estado de uno de los proyectos artísticos más importantes desarrollados a lo largo de 1999. Aunque admitió que todavía no ha podido visitar el entorno de la junquera del Lérez para hacerse una idea directa de los daños sufridos _«só teño referencias polo que me teñen dito, pero a miña intención é comprobar persoalmente os danos», indicó_, Cuiña sí anunció su intención de exigir responsabilidades «a quen corresponda». Hay que recordar que la Illa fue traspasada al Concello en julio del pasado año. Además, no limitó esa exigencia al estado de las esculturas, sino en general al de todas las mejoras medioambientales que se han ejecutado en las márgenes del río Lérez en los últimos años. Para el titular de Política Territorial, es «inadmisible» que determinados espacios que se concibieron como patrimonio de los ciudadanos presenten un elevado grado de deterioro o abandono por falta de mantenimiento. No es la primera vez que la conservación o la vigilancia de la Illa es objeto de polémica. En cuanto a la limpieza del entorno, en alguna ocasión han sido estudiantes de Bellas Artes quienes se han encargado de la misma. Y en lo que respecta a la vigilancia, las agresiones que las propias esculturas han sufrido desde la inauguración de este espacio artístico se han venido sucediendo con una frecuencia indeseable.