En directo | Pérdidas de los pataqueiros de A Limia
07 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?n Lamas, un pequeño pueblo cercano a Xinzo de Limia, la producción de patata es la base de la economía local. La cosecha del 2004 se presentaba, hasta el pasado fin de semana, como una de las mejores de los últimos años, pero el granizo azotó las plantaciones de un modo devastador. Así lo recordó Manuel Dorrío Vidal: «Entre a madrugada do domingo e despois de novo pola tarde, a tormenta deixou todo perdido». El agricultor trabaja terrenos que se extienden a lo largo de un total de 13 hectáreas, pero sus optimistas previsiones han dado paso a la resignación en cuestión de horas, con sólo inspeccionar dos de sus fincas. «Tiñamos unhas patacas preciosas, pero a maior parte quedou ó descuberto e, dentro dunhos días non van servir para nada», explicó Manuel al recordar que los daños pueden ser todavía mayores si en las próximas horas se desatan nuevas tormentas. La necesidad de esperar a que sequen los campos expone la cosecha a heladas o a nuevas precipitaciones, lo que mantiene a los habitantes de la zona pendientes de las previsiones climatológicas. Lamas se prepara para celebrar hoy su tradicional culto a San Roque y varios de los agricultores locales pensaban iniciar la recogida cuando pasara el día festivo, pero han tenido que modificar esa intención. La retranca de Dorrío se ciñe al refranero: «Quen traballa sen teito móllase, en agosto recollemos o trigo cos problemas da falta de choiva e agora a granizada estragou moitas das patacas». Las fértiles fincas que rodean la carretera de Xinzo a Baltar mostraban los efectos del temporal, con especial incidencia en pueblos como el citado de Lamas, en Ganade o en Parada. Los pequeños huertos tampoco corrieron mejor suerte y, pese a las peticiones para solicitar ayudas económicas, los agricultores locales saben que este trabajo tiene esa cruz. De hecho, son incrédulos ante la posibilidad de que se declaren zonas catastróficas y se otorguen subvenciones. Con un sentido práctico, esperan que «el tiempo acompañe» en los próximos días y ya planifican una recogida que deberá empezar por la variedad Kennebec, la que más ha sufrido los efectos del granizo y que en estas extensiones es la más utilizada por los agricultores.