Casi sin historia. El Montañeros fue muy superior a un Ourense B que salió dormido y pronto se encontró con el primer aviso de Guillermo y el posterior tanto anotado por Jordi, que abrió la cuenta de la que terminaría siendo abultada victoria visitante. Tras la diana del conjunto de José Luis Lemos, el filial intentó reaccionar, pero le costaba desbordar a un rival bien ordenado y que ocupaba racionalmente el campo, con lo que sólo gozó de una clara oportunidad, a la que llegó a cabecear Jaime demasiado forzado, por lo que el balón se le marchó alto. Al contrario, era la escuadra herculina la que buscaba a su hombre de mayor calidad en la vanguardia, Guillermo, que fue una constante pesadilla para la zaga rojilla, siempre bien secundado por Jorge Parada y Jordi, que lo doblaban para ofrecerse a posibles pases. Así fue el primero de ellos el que aprovechó un rechace del meta Roberto para marcar un segundo gol que olía a sentencia definitiva. De hecho, pasaron sólo diez minutos hasta que el Montañeros volvió a marcar y, ante un oponente con los brazos caídos, cimentar un marcador que fue todo lo abultado que quiso, sobre todo por la ambición de un Nacho que intentó aprovechar los minutos que le concedió su entrenador, ya con la contienda finiquitada y un frío que congeló a los locales.